Este viernes 24 de abril de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue tajante al desmentir el uso de recursos públicos para financiar la candidatura de la exmandataria chilena Michelle Bachelet a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aclaró que, hasta el momento, no se ha recibido ni aprobado ninguna solicitud de apoyo económico para este fin. No obstante, precisó que, de presentarse una petición formal, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) sería la instancia encargada de revisar las condiciones y viabilidad de la misma.
A pesar de la cautela financiera, el respaldo político de México hacia Bachelet se mantiene inamovible, marcando un contraste diplomático con la administración actual de Chile, liderada por José Antonio Kast, la cual decidió retirar el apoyo a su propia compatriota. Sheinbaum defendió esta posición argumentando que no es obligatorio que un país apoye exclusivamente a candidatos de su misma nacionalidad. Para la mandataria mexicana, los méritos de Bachelet —quien ha sido dos veces presidenta de Chile y posee una vasta trayectoria en organismos internacionales— son argumentos válidos y suficientes para sostener la apuesta de México por su liderazgo.
«Nosotros vamos a seguir apoyándola… los argumentos por los cuales la apoyamos siguen siendo válidos», expresó la jefa de Estado mexicana.
La visión del Gobierno de México es que la ONU requiere un perfil orientado a la resolución pacífica de conflictos y la mediación global, áreas en las que Bachelet ha centrado su carrera política. Sheinbaum subrayó que la experiencia y la perspectiva de derechos humanos de la exmandataria chilena son condiciones necesarias para dirigir el organismo mundial en tiempos de incertidumbre. Con esta postura, México reafirma su autonomía en política exterior, priorizando la trayectoria profesional y el liderazgo internacional por encima de las alternancias políticas en los países de la región.