Este miércoles 22 de abril de 2026, el Congreso de la Unión alcanzó un acuerdo definitivo con la aprobación en la Cámara de Diputados de la reforma secundaria que implementa la jornada laboral de 40 horas en todo el territorio nacional. Con esta votación en el pleno de San Lázaro, se da por concluido el proceso legislativo para modificar la Ley Federal del Trabajo, elevando a rango legal el derecho de los trabajadores a gozar de dos días de descanso obligatorio por cada cinco laborados. Esta medida no solo busca mejorar la calidad de vida de la fuerza laboral, sino que posiciona a México dentro de los estándares internacionales de la OCDE, representando el avance más significativo en materia de derechos laborales de las últimas décadas.
Para garantizar la viabilidad económica y proteger la productividad, especialmente de las pequeñas y medianas empresas, la implementación de la nueva jornada será gradual y escalonada a partir del próximo trimestre. El dictamen contempla un periodo de adaptación de seis meses para sectores industriales específicos, asegurando que la transición no afecte las cadenas de suministro ni la estabilidad operativa. Un punto fundamental de esta reforma es la prohibición explícita de reducir los salarios de los empleados ante la disminución de las horas trabajadas, blindando así el poder adquisitivo de las familias frente al cambio de esquema.
La vigilancia del cumplimiento de esta ley recaerá en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la cual ejecutará inspecciones federales periódicas para asegurar que el sector empresarial, particularmente en las áreas de manufactura y servicios, respete los nuevos horarios. El régimen de sanciones establece multas severas para los infractores, las cuales oscilarán entre los 50,000 y 500,000 pesos por cada trabajador afectado. Con este marco legal, México inicia una transformación profunda en su cultura laboral, priorizando el bienestar humano y la eficiencia sin comprometer la competitividad en el entorno global.