En un momento crítico para la economía familiar, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un mensaje contundente este miércoles 15 de abril de 2026: no existen condiciones económicas que justifiquen un aumento en el precio de la tortilla. La mandataria salió al paso de las advertencias del Consejo Nacional de la Tortilla, cuyo dirigente, Homero López García, anticipó un ajuste de entre dos y cuatro pesos en el Valle de México debido al encarecimiento de insumos como el papel, la harina y los combustibles. Para la Jefa del Ejecutivo, este argumento carece de sustento técnico puesto que los precios internacionales y nacionales de los granos de maíz se encuentran en sus niveles históricos más bajos, lo que debería absorber cualquier presión en otros eslabones de la cadena.
De acuerdo con datos recientes del Inegi, el precio promedio de la tortilla a granel se situó en 23.7 pesos durante marzo, aunque persisten disparidades regionales preocupantes donde ciudades como Mexicali y Hermosillo reportan costos de hasta 35 pesos por kilo. Ante este escenario, Sheinbaum instruyó a la Secretaría de Agricultura y a su equipo económico a entablar un diálogo directo con los firmantes del Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla para evitar que el pacto voluntario se rompa. La estrategia gubernamental se centrará en el fortalecimiento del trato directo con los productores, eliminando intermediarios que suelen distorsionar los precios finales al consumidor.
La preocupación no es menor, pues analistas de Banamex han advertido que un «tortillazo» sería desastroso para los sectores más vulnerables de la población, quienes destinan la mayor parte de su ingreso a este alimento básico. Dado que el salario mínimo no verá nuevos incrementos hasta el próximo año, cualquier alza obligaría a las familias a sacrificar el consumo de otros bienes esenciales. Este fenómeno se suma a la presión inflacionaria general, que en marzo alcanzó una tasa de 4.6%, impulsada por choques externos y el incremento atípico en productos como el jitomate, cuyo precio se disparó más del 120%.
Para cerrar filas contra la carestía, la Presidenta anunció una reunión inmediata con los integrantes del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), la cual contará con la participación de productores, comercializadores y representantes de tiendas de autoservicio. El objetivo es coordinar acciones que impidan abusos en la comercialización y garanticen la estabilidad de los precios. Sheinbaum reiteró que su administración hará lo necesario para contener la inflación estructural, reforzando la competencia económica y la bancarización productiva como herramientas complementarias a la política monetaria del Banco de México.