Durante el Congreso Council of the Americas (COA), líderes de la iniciativa privada subrayaron la urgencia de establecer reglas claras y fortalecer los marcos institucionales en México tras experimentar tres reformas energéticas en los últimos años. Ronnie Hawkins, de Global Infrastructure Partners, señaló que, aunque existe un mensaje de apertura por parte del gobierno federal, los inversionistas requieren una mayor agilidad en la entrega de permisos para aprovechar las ventajas competitivas del país. Asimismo, destacó la necesidad de incluir mecanismos de resolución de disputas más eficientes dentro del T-MEC, criticando que los procesos actuales pueden demorar hasta cinco años.
La incertidumbre generada por los constantes cambios de modelo energético fue un tema central en el panel. Carlos García, director general de Valero México, recordó que el actual esquema se está implementando «a marchas forzadas», lo que obliga a los socios comerciales a realizar análisis exhaustivos para evitar efectos regulatorios nocivos no intencionados. Por su parte, Gregory Romero, vicepresidente senior de TC Energy, enfatizó que la certeza regulatoria es la «gran aliada» de la inversión, ya que sin transparencia y agilidad operativa, la ejecución de proyectos de infraestructura a gran escala se vuelve sumamente compleja.
A pesar de las críticas, el sector privado ve con optimismo el reciente anuncio del «Plan México», el cual busca reducir la tramitología y facilitar la obtención de permisos. Los representantes empresariales coincidieron en que cumplir con esta promesa de simplificación administrativa será clave para recuperar la confianza del capital extranjero. Para los inversionistas, el objetivo final es pasar de la retórica de bienvenida a una operatividad real donde las aprobaciones se obtengan en tiempo y forma, permitiendo que México consolide su posición como un socio confiable y estratégico en la región norteamericana.