Las autoridades de Chad confirmaron este martes un devastador ataque perpetrado por el grupo yihadista Boko Haram contra la base militar de Barka Tolorom, ubicada en la cuenca del lago Chad. El asalto, registrado aproximadamente a las 22:00 horas del lunes, ha dejado un saldo preliminar de 23 militares fallecidos y 26 heridos, convirtiéndose en uno de los golpes más duros contra las fuerzas de seguridad chadianas en meses recientes.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas chadianas informó que, tras el enfrentamiento, se activaron protocolos de emergencia que incluyeron la evacuación aérea de los heridos hacia la capital, Yamena, y el despliegue de activos aéreos en la zona para localizar y neutralizar a los asaltantes, quienes se habrían replegado en las zonas pantanosas de la cuenca.
El presidente chadiano, Mahamat Idriss Déby, expresó su pesar a través de redes sociales, calificando el acto como un «ataque cobarde» y reafirmando la postura inquebrantable de la República frente a la barbarie yihadista. «Continuaremos la lucha con renovada determinación, hasta que esta amenaza sea completamente erradicada», sentenció el mandatario.
Contexto de la amenaza en el lago Chad
La cuenca del lago Chad es un punto geográfico crítico donde convergen las fronteras de Nigeria, Níger, Chad y Camerún. Esta zona ha sido históricamente utilizada como refugio y base de operaciones tanto por Boko Haram como por su escisión, el Estado Islámico en África Occidental (ISWA). A pesar de las numerosas operaciones multinacionales lanzadas en los últimos años, la porosidad de las fronteras y las condiciones del terreno siguen facilitando incursiones terroristas que buscan socavar la estabilidad institucional de la región.
«En estos momentos de luto nacional, nuestros pensamientos están con las familias de los soldados que han caído en defensa de nuestra patria. Su sacrificio nunca será olvidado», declaró el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Abel Maina.