Ucrania reportó que una ofensiva aérea nocturna de gran escala, ejecutada con drones rusos, dejó al menos dos personas muertas y decenas de lesionadas. El presidente Volodímir Zelenski señaló que los ataques alcanzaron las regiones de Sumy, Járkov, Dnipró, Zaporiyia, Jmelnitski y Odesa, y las fuerzas armadas informaron que se registraron alrededor de 30 impactos en 15 puntos distintos.
Uno de los fallecimientos ocurrió en Járkov, la segunda ciudad más grande del país, según el alcalde Ihor Terekhov, quien en días recientes también había advertido de afectaciones importantes a la infraestructura energética local por bombardeos. Sobre la segunda víctima mortal, aún no se precisaba públicamente el sitio exacto.
La nueva ola de ataques se suma a una campaña invernal que ha intensificado los golpes contra la red eléctrica ucraniana. Varias ciudades, incluida la capital, han enfrentado apagones y recortes en calefacción, en un momento en que el frío se ha agudizado y se han reportado temperaturas cercanas a los -16°C. El sábado, Zelenski indicó que ordenó acelerar al máximo la importación de electricidad y la llegada de equipo adicional para sostener el suministro.
El episodio ocurre en paralelo a una nueva ronda de contactos entre funcionarios ucranianos y estadounidenses en Miami, centrada en garantías de seguridad y un paquete de recuperación para la etapa posterior a la guerra. Washington busca que Kyiv acepte un esquema de paz que posteriormente se plantearía a Moscú; sin embargo, Rusia ha mostrado poca disposición en el frente diplomático y ha insistido en concesiones relevantes por parte de Ucrania, mientras los combates continúan en una línea de frente de más de mil kilómetros.