Durante la semana del 7 al 12 de diciembre de 2025, al menos siete personas fueron encontradas sin vida en distintos puntos de Puebla, de acuerdo con reportes de medios locales y estatales. Algunos de los cuerpos presentaban signos claros de violencia y en otros casos las condiciones apuntan a posibles homicidios, lo que volvió a colocar en la agenda pública el tema de la seguridad en el estado.
El 7 de diciembre se documentaron los primeros dos hallazgos. En la zona de Bosques de Manzanilla, en la capital poblana, habitantes avisaron a las autoridades sobre un cuerpo abandonado en un camino de terracería. Ese mismo día, elementos de seguridad localizaron otro cadáver en la autopista México–Puebla, a la altura de la colonia México 83, donde la víctima mostraba indicios de haber permanecido expuesta durante varias horas y posibles signos de agresión.
El 8 de diciembre se difundió un caso que generó amplia cobertura mediática. En un camino rural situado en los límites de Los Reyes de Juárez y Acatzingo se encontró inicialmente con vida a una mujer, cuyo cuerpo fue recuperado más tarde en esa misma zona. Horas después, la carroza funeraria que trasladaba sus restos fue robada, por lo que la Fiscalía estatal abrió una carpeta de investigación adicional por el hurto del vehículo y del cadáver.
Un día después, el 9 de diciembre, se reportó el hallazgo del cuerpo de un hombre sobre la carretera federal Puebla–Tehuacán, en el tramo que cruza por Amozoc y Casa Blanca. La víctima presentaba huellas de tortura, estaba desnuda y tenía una cartulina con un mensaje, situación que llevó a las autoridades a explorar la hipótesis de un ajuste de cuentas vinculado con violencia criminal.
Para el 10 de diciembre se registró otro caso en la zona limítrofe de San Salvador El Verde y San Martín Texmelucan, donde personal municipal encontró un cuerpo flotando en un canal de riego. Debido al avanzado estado de descomposición, se determinó que la persona llevaba varios días en el agua, lo que complica su identificación y el esclarecimiento de las circunstancias de la muerte.
Ese mismo día, en la colonia Benito Juárez, junta auxiliar de San Pablo Xochimehuacan, en Puebla capital, se reportó la muerte de un motociclista localizado a un costado de su unidad. En un primer momento el hecho fue tratado como un accidente vial; sin embargo, versiones extraoficiales apuntaron a lesiones compatibles con disparos de arma de fuego, por lo que no se descarta la posibilidad de un homicidio.
Finalmente, el 11 de diciembre, medios de la región de Izúcar de Matamoros informaron sobre el hallazgo de un cuerpo en las inmediaciones del balneario Amatitlanes. De acuerdo con los reportes preliminares, la víctima presentaba lesiones consideradas indicios de violencia y de un posible asesinato.
En conjunto, siete personas fueron localizadas sin vida en ese periodo en diferentes municipios de Puebla. Las autoridades han iniciado las investigaciones correspondientes, aunque en varios de los expedientes aún no se ha confirmado la identidad de las víctimas ni se han establecido con precisión los móviles de los hechos.