El líder indígena y exdiputado nicaragüense Brooklyn Rivera falleció bajo custodia de las autoridades en un hospital de Managua. De acuerdo con el Ministerio de Sanidad de Nicaragua, su deceso fue consecuencia del grave deterioro físico y neurológico causado por una bacteria vinculada al virus de covid-19, asegurando que recibió atención médica intensiva y estuvo acompañado por sus familiares durante sus últimos momentos.
A pesar de la versión oficial, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó enérgicamente el fallecimiento del político. El organismo internacional recalcó que Rivera se encontraba en situación de desaparición forzada desde septiembre de 2023 y contaba con medidas cautelares y provisionales. Además, denunció que este trágico evento forma parte de un patrón sistemático de violencia y represión estatal orientado a imponer el terror y despojar a los pueblos indígenas de sus territorios y recursos naturales en la costa Caribe del país.
La muerte del dirigente del partido Yatama ocurrió apenas días después de que su familia y el gobierno de Estados Unidos exigieran su liberación inmediata. La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado estadounidense calificó el trato recibido por el opositor como abominable e inhumano. Por su parte, su hija, Tininiska Rivera, había advertido previamente que cualquier desenlace fatal no sería un accidente o un proceso natural, sino el resultado directo del sistema de represión prolongado ejercido por el Estado nicaragüense.
Rivera fue encarcelado por el gobierno el 29 de septiembre de 2023. Recientemente, las autoridades habían difundido fotografías donde el líder indígena aparecía postrado en una cama de hospital, conectado a ventilación mecánica y recibiendo alimentación intravenosa, revelando de manera oficial que se encontraba internado en estado crítico desde el pasado 7 de marzo.