El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) ha diseñado una estrategia de ataques «cortos pero potentes» dirigida contra la infraestructura clave de Irán, según informes revelados este miércoles. Se espera que el presidente Donald Trump sea informado a detalle este jueves por el almirante Brad Cooper y el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto. Esta nueva hoja de ruta militar no solo contempla bombardeos aéreos, sino que incluye opciones de alta complejidad que podrían alterar definitivamente el curso de la guerra en Oriente Medio, un conflicto que —pese a su impopularidad en suelo estadounidense— sigue presionando los mercados globales de energía.
Los tres pilares de la propuesta del CENTCOM
De acuerdo con las fuentes citadas por Axios, el plan presentado a la Casa Blanca se divide en tres frentes críticos:
- Ataques de infraestructura: Una oleada de bombardeos relámpago diseñada para debilitar la capacidad de respuesta de Teherán.
- Control del Estrecho de Ormuz: Una operación que podría involucrar fuerzas terrestres para asegurar el paso del 20% del petróleo y gas licuado mundial, el cual se encuentra actualmente paralizado.
- Aseguramiento de uranio: Una operación de fuerzas especiales destinada a incautar o neutralizar las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán, eliminando lo que Trump considera una «amenaza inminente».
Washington apuesta a que esta demostración de fuerza bruta haga a Teherán «más flexible» en la mesa de negociaciones nucleares. Sin embargo, el derecho al enriquecimiento de uranio para fines pacíficos sigue siendo el punto de ruptura en el que Irán, amparado por el Tratado de No Proliferación Nuclear, se niega a ceder.
La advertencia de Teherán: «Golpes largos y dolorosos»
La respuesta de la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) no se hizo esperar. El comandante de la Fuerza Aeroespacial, Majid Mousavi, advirtió que cualquier agresión estadounidense, por limitada que sea, resultará en una contraofensiva masiva contra las posiciones regionales de EE. UU. «Ya han visto lo que pasó con sus bases; ahora verán lo mismo con sus barcos de guerra», sentenció el mando militar. Con el precio del petróleo en niveles críticos y las fuerzas navales en alerta máxima, la reunión en la Casa Blanca de este jueves definirá si la administración Trump opta por la escalada total o mantiene la guerra de desgaste actual.