La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó no ejercer su facultad de atracción para revisar la disputa judicial relacionada con el proceso penal de la saxofonista María Elena Ríos, sobreviviente de un ataque con ácido en el año dos mil diecinueve. Con una votación de cinco votos, el máximo tribunal del país decidió no intervenir en los amparos vinculados al caso del empresario y exdiputado Juan Antonio Vera Carrizal, quien está acusado de ser el autor intelectual de la agresión. La controversia central radicaba en definir si era legal que una jueza sustituta anulara un fallo absolutorio previo, ordenando repetir parte del juicio tras la suspensión del juez original antes de que este emitiera la sentencia por escrito.
La Fiscalía General de la República había solicitado a la Corte que atrajera el expediente para establecer un criterio claro dentro del sistema penal acusatorio sobre la validez de las actuaciones de jueces sustitutos en estos escenarios. Sin embargo, al rechazar la revisión, la SCJN deja la resolución del conflicto en manos de los tribunales inferiores, lo que prolonga la incertidumbre jurídica en un caso que ya suma casi siete años sin una sentencia definitiva. Durante la sesión, las ministras Loretta Ortiz Ahlf y Yasmín Esquivel, junto con el ministro Hugo Aguilar Ortiz, se mostraron a favor de la intervención de la Corte, aunque su postura no alcanzó la mayoría necesaria.
Por su parte, María Elena Ríos lamentó profundamente la decisión y aseguró que el sistema de justicia en México fue el que perdió este día al favorecer, según sus palabras, a su agresor. La saxofonista agradeció el respaldo de la fiscalía y de los ministros que votaron a favor de revisar su caso, al tiempo que denunció que los obstáculos judiciales continúan impidiendo el acceso a una justicia pronta y expedita. Cabe recordar que el ataque con ácido sulfúrico sufrido por Ríos en Oaxaca le causó quemaduras graves en gran parte del cuerpo y múltiples intervenciones reconstructivas, convirtiéndose en el motor principal de la denominada Ley Malena.
A pesar de la visibilidad internacional del caso y de las reformas legales impulsadas para sancionar la violencia ácida en México, el proceso judicial contra Vera Carrizal sigue atravesando una serie de recursos y amparos que han impedido el cierre del expediente. La agresión, investigada bajo el tipo penal de tentativa de feminicidio, sigue siendo un referente emblemático de la lucha contra la violencia de género extrema en el país. Con esta negativa de la Suprema Corte, el camino hacia una resolución definitiva dependerá nuevamente de los tribunales locales, donde se dirimirá si la nulidad del juicio previa se ajusta a derecho.