Lo que inició como un grito desesperado por justicia laboral terminó en un enfrentamiento violento. Tras casi cuatro años de parálisis financiera y promesas incumplidas por parte de Altos Hornos de México, la Carretera 57 se convirtió este lunes en el escenario de una ruptura total entre el gremio obrero y las autoridades de seguridad.
Desde las nueve de la mañana, ex trabajadores de la siderúrgica bloquearon ambos carriles de la arteria federal a la altura de Castaños. Su exigencia principal es la intervención directa de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, para acelerar la venta de la empresa y garantizar el pago de finiquitos que mantienen a cientos de familias en la precariedad.
Tras una hora y media de asedio vial y un diálogo infructuoso, la tensión superó la diplomacia. Elementos de seguridad arribaron al sitio con la orden de liberar la circulación, lo que derivó en un choque violento. El uso de gas lacrimógeno, intercambio de pedradas y agresiones físicas marcaron el desalojo de los manifestantes.
El saldo preliminar de la jornada es de nueve personas detenidas y trasladadas al Ministerio Público, además de varios obreros lesionados. Entre los heridos se reportó un trabajador con una lesión abierta en la ceja y otros con contusiones abdominales por el impacto de diversos proyectiles utilizados durante la gresca.
Julián Torres Ávalos, portavoz de la manifestación, señaló directamente a la gestión empresarial de Alonso Ancira como la raíz de la tragedia social que vive la región carbonífera. El líder sindical afirmó que existe un profundo enojo y frustración porque consideran que se les ha robado su terminación, advirtiendo que no van a doblarse en su lucha por justicia.
El portavoz también cuestionó la vía judicial que sigue el concurso mercantil de la empresa, asegurando que los tiempos de la ley no coinciden con las necesidades de supervivencia de los trabajadores. Por esta razón, el gremio insistió en que la Presidenta tome cartas en el asunto para resolver la situación de manera inmediata.
A pesar de que el bloqueo fue levantado, la indignación persiste entre los manifestantes, quienes denunciaron el robo de pertenencias y celulares durante el operativo policial. Aunque existe comunicación con representantes de Gobernación para gestionar la liberación de los detenidos, los ex obreros han convocado a una reunión el próximo miércoles para definir nuevas acciones de resistencia en la entidad.