Este sábado 25 de abril de 2026, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó un avance histórico en la relación bilateral con Venezuela tras sostener un encuentro de alto nivel en Caracas con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. El mandatario colombiano anunció que su país comenzará a exportar energía eléctrica limpia hacia la nación vecina, una medida diseñada para mitigar los problemas de red y los desequilibrios climáticos que afectan el suministro venezolano. Petro subrayó que esta cooperación energética es un paso fundamental para la estabilidad regional, reafirmando el papel de Colombia como un proveedor estratégico de soluciones sostenibles en el continente.
En el ámbito de los hidrocarburos, Petro planteó un proyecto ambicioso en el departamento de La Guajira, específicamente en Puerto Bahía. La propuesta consiste en establecer un nodo logístico que funcione como puerto de exportación para el gas venezolano, lo cual, según el mandatario neogranadino, permitiría abaratar significativamente el costo del gas colombiano. Este plan de integración gasífera y eléctrica busca no solo dinamizar las economías de ambos países, sino también crear una infraestructura compartida que garantice la seguridad energética a largo plazo frente a la volatilidad de los mercados internacionales.
Además de la agenda energética, los mandatarios acordaron fortalecer la seguridad fronteriza mediante una lucha coordinada contra las mafias y economías ilegales. Petro hizo énfasis en la necesidad de liberar a los pueblos fronterizos del yugo del narcotráfico, la minería ilegal y la trata de personas, asegurando que la zona limítrofe debe convertirse en un espacio de integración institucional y prosperidad económica. La hoja de ruta incluye la reactivación del comercio, el fortalecimiento del turismo y la conectividad aérea, consolidando un esfuerzo común para que la frontera esté al servicio de la gente y no de las estructuras criminales.