La percepción de inseguridad entre los mexicanos mostró una ligera mejoría al cierre de marzo de 2026, situándose en un 61.5 por ciento, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) publicados por el INEGI este viernes. Esta cifra representa un avance marginal respecto al 61.9 por ciento registrado en el mismo periodo del año anterior, marcando una tendencia descendente que coincide con el reporte del Gobierno federal sobre una caída del 41 por ciento en los homicidios dolosos durante los primeros dieciocho meses de la presidencia de Claudia Sheinbaum. Durante su conferencia matutina, la mandataria celebró que los indicadores vengan a la baja y reiteró el compromiso de su gabinete para profundizar la coordinación con los estados y municipios con el fin de seguir reduciendo la incidencia delictiva en todo el territorio nacional.
El balance de la estrategia de seguridad arroja datos contundentes sobre la operatividad en campo, destacando que el promedio diario de asesinatos pasó de 86.9 en septiembre de 2024 a 51.4 en marzo de este año, lo que implica salvar 35 vidas cada día en comparación con el cierre del sexenio anterior. Las autoridades destacaron que estos resultados son fruto de más de 49,300 detenciones por delitos de alto impacto y el decomiso de casi 500 toneladas de sustancias ilícitas. Sin embargo, los datos del INEGI también revelan que la brecha de género persiste con fuerza, pues el 67.2 por ciento de las mujeres se sienten inseguras en sus ciudades, frente a un 54.6 por ciento reportado por los hombres, lo que subraya un desafío pendiente en la protección específica para la población femenina.
En el mapa de contrastes del país, Puerto Vallarta registró un repunte atípico en su percepción de inseguridad alcanzando el 59.9 por ciento, un fenómeno derivado de los brotes de violencia ocurridos en febrero tras operativos de alto perfil contra el crimen organizado en Jalisco. En la acera opuesta, San Pedro Garza García en Nuevo León se consolidó una vez más como el municipio donde la población se siente más protegida, con un índice de apenas 4.4 por ciento, seguido por ciudades como Saltillo y Torreón. Mientras la confianza en las Fuerzas Armadas se mantiene en niveles récord —superando el 85 por ciento para la Marina y el Ejército—, el reto para la administración de Omar García Harfuch sigue siendo traducir estas reducciones estadísticas en una tranquilidad cotidiana que logre romper definitivamente la barrera del 60 por ciento de percepción negativa.