Este viernes 24 de abril de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reveló uno de los pilares más ambiciosos de su estrategia de modernización: la erradicación de los «oficios» tradicionales en la administración pública federal. Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó como un «sueño» el transitar hacia un esquema de comunicación completamente digital, eliminando el uso de papel para instrucciones, acuerdos y respaldos administrativos. Esta medida busca desarticular la lentitud burocrática que generan los documentos físicos, los cuales, aunque sirven como evidencia ante auditorías, en la práctica suelen provocar duplicidad de funciones y respuestas lentas ante crisis operativas entre distintas áreas gubernamentales.
La ejecución de este plan recae en la Agencia de Transformación Digital, que ya opera con un equipo de aproximadamente 300 jóvenes desarrolladores de software, muchos de ellos trabajando bajo modalidades remotas. La estrategia se distingue por la creación de soluciones tecnológicas propias, priorizando el uso de software libre para reducir costos operativos y evitar la dependencia de licencias comerciales de empresas privadas. Sheinbaum destacó que este equipo se verá robustecido con la creación de un Centro de Inteligencia Artificial, donde se contratará a más especialistas nacionales para diseñar herramientas que optimicen la trazabilidad electrónica, asegurando que cada instrucción deje un rastro digital auditable y eficiente.
Además de la digitalización de la comunicación interna, la Agencia trabaja en proyectos de impacto ciudadano, como la implementación de una identidad digital única y la simplificación de trámites mediante ventanillas de inversión. El objetivo final, según expresó la mandataria, es heredar a la próxima administración un Gobierno con «cero oficios» en papel, consolidando un modelo de innovación que agilice la operación gubernamental. Con la integración de inteligencia artificial en el desarrollo de software interno, el Gobierno federal apuesta por convertir la burocracia en un flujo dinámico de información que mejore tanto la transparencia como la velocidad de respuesta ante las necesidades del país.