El presidente Donald Trump ordenó la destitución inmediata del secretario de la Marina, John Phelan, tras apenas trece meses en el cargo, convirtiéndose en la primera salida de este nivel en su segundo mandato. La remoción ocurre en medio de una reestructuración profunda en el Pentágono liderada por Pete Hegseth, quien busca funcionarios que ejecuten con mayor rapidez la visión presidencial de una flota naval dominante frente a China. El núcleo del conflicto radica en la agresiva estrategia de construcción naval de Trump, que incluye el resurgimiento de los acorazados masivos y el abandono de programas previos de fragatas por modelos más austeros que han generado críticas entre expertos militares por su alto costo y dudosa viabilidad técnica.
Un factor determinante para el cese de Phelan fue su reciente apertura a la posibilidad de construir buques de guerra estadounidenses en astilleros extranjeros, específicamente en Japón y Corea del Sur. Esta postura chocó frontalmente con la política industrial nacionalista de la Casa Blanca, que exige que la inversión y la creación de empleos se queden exclusivamente en suelo estadounidense. Además, las tensiones internas se agravaron por el elevado costo de los nuevos proyectos de la denominada Flota Dorada, donde un solo acorazado podría costar lo mismo que doce destructores modernos, planteando un dilema presupuestario que el ahora exsecretario no pudo resolver a satisfacción del mandatario.
Hung Cao, un capitán retirado de la Marina y veterano de combate, asumirá las funciones de secretario interino con la misión de acelerar la producción de navíos sin depender de aliados externos. Aunque Trump describió a Phelan como un buen hombre, reconoció que las diferencias sobre cómo comprar y construir barcos hicieron la relación insostenible dentro del Pentágono. Con esta salida, el gobierno envía un mensaje contundente sobre la intolerancia a cualquier retraso o propuesta de subcontratación internacional en los planes de defensa nacional que buscan restaurar la hegemonía marítima de los Estados Unidos en el contexto de la competencia global actual.