El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, recibió en México al director del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos, Kash Patel, en una visita de corta duración enfocada en fortalecer la coordinación bilateral en materia de seguridad. El funcionario mexicano señaló que las reuniones se realizaron “en un ambiente de respeto” y que se acordó mantener y robustecer la cooperación, así como el intercambio de información, con el objetivo de mejorar la seguridad en ambos países.
De acuerdo con lo informado, Patel sostuvo dos encuentros de trabajo: uno con el equipo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y otro con la Fiscalía General de la República (FGR), encabezada por Ernestina Godoy Ramos. En esas reuniones, se destacó el incremento de operativos conjuntos orientados a la captura de generadores de violencia y objetivos considerados prioritarios por representar un riesgo para la seguridad regional.
En el mismo marco, se reiteró el compromiso de continuar con la coordinación bilateral con pleno respeto a la soberanía nacional y a la integridad territorial de ambas naciones. García Harfuch afirmó que la cooperación entre el FBI y el Gabinete de Seguridad ha derivado en resultados, en particular en detenciones de alto impacto, y que se mantendrán las acciones conjuntas.
El reporte añade que, tras su visita, Kash Patel regresó a Washington con dos personas señaladas como objetivos prioritarios. Una de ellas es el canadiense Ryan James Wedding, exatleta de competencias invernales vinculado al Cártel de Sinaloa, quien —según el texto— se entregó de manera voluntaria en la Embajada de Estados Unidos en México. La otra es el estadounidense Alejandro Rosales Castillo, descrito como integrante de la lista de los 10 fugitivos más buscados por el FBI.
En una publicación en X, Patel sostuvo que, con apoyo de cooperación internacional, se logró la captura en México de Ryan Wedding, a quien describió como un fugitivo de alto perfil, acusado de tráfico de cocaína y asesinato, además de señalar presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y que habría permanecido prófugo durante al menos una década. También atribuyó un papel relevante al gobierno mexicano, a agencias estadounidenses y a unidades especializadas del FBI en las acciones coordinadas.