El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no descartó la posibilidad de mantener el bloqueo sobre el estrecho de Ormuz hasta el Día del Trabajo, que se celebrará el próximo 7 de septiembre, aunque adelantó que considera este escenario como «poco probable». Durante una entrevista concedida al pódcast Pod Force One del diario New York Post, el mandatario expresó su confianza en que el conflicto se resolverá con bastante rapidez.
La extensión del bloqueo y sus repercusiones económicas hasta el mes de septiembre representan un riesgo político significativo, ya que la prolongación de la guerra con Irán podría perjudicar al Partido Republicano de cara a las elecciones de medio mandato programadas para el 3 de noviembre. No obstante, Trump se mostró sumamente optimista respecto a la pronta consecución de un acuerdo de paz que permita la reapertura de esta vía marítima, la cual era clave para el tránsito de una quinta parte del petróleo mundial antes de que estallara el conflicto.
La actual crisis comercial y militar se originó cuando Irán bloqueó el estrecho como represalia por el ataque conjunto perpetrado por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, una ofensiva que dio inicio a la guerra y resultó en la muerte del entonces líder supremo, Alí Jameneí, junto con parte de su cúpula militar. Ante la negativa de Teherán para reabrir la ruta, la administración estadounidense impuso un cerco sobre los puertos iraníes en abril.
A nivel económico, ambos bloqueos han disparado el precio internacional del crudo ante el temor de los inversores por una posible crisis de suministro, afectando severamente las cadenas globales de producción. Sin embargo, Trump presumió la resiliencia de la economía estadounidense y los récords alcanzados en Wall Street, rechazando las predicciones catastróficas sobre los hidrocarburos. El mandatario destacó que, aunque el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) ha subido más de un 25 % en los últimos tres meses, actualmente se cotiza en 98 dólares por barril, una cifra que no consideró alarmante frente al riesgo latente que implicaría permitir que Irán obtenga un arma nuclear.