Tras las recientes publicaciones de cadenas internacionales como CNN y The New York Times, en las cuales se afirma que agentes de la CIA realizan operaciones encubiertas en territorio mexicano, y luego de que el director de la DEA, Terry Cole, advirtiera que las acusaciones contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, son solo el principio, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo acusó la existencia de un «nado sincronizado» orquestado por la derecha internacional. La mandataria aseguró que hay grupos de poder apostando firmemente por la derrota y el fracaso de su administración debido a motivos estrictamente políticos e ideológicos.
A pesar de este panorama de presiones externas, Sheinbaum Pardo dejó en claro que su administración actuará con total responsabilidad y sin caer en provocaciones mediáticas o diplomáticas. En este sentido, reafirmó su intención de mantener una buena relación bilateral con el gobierno de Estados Unidos, pero subrayó que el límite inquebrantable de dicha cooperación será siempre la defensa de la soberanía nacional y el respeto absoluto a la dignidad del pueblo de México, principios que, aseguró, guiarán siempre su política exterior.
Para contrarrestar las críticas sobre la situación del país, la titular del Ejecutivo defendió la estrategia de seguridad implementada durante su administración, detallando que esta se fundamenta en cuatro ejes rectores: la atención profunda a las causas de la violencia, el fortalecimiento de la inteligencia y la investigación, la consolidación operativa de la Guardia Nacional, y una estricta coordinación para garantizar la cero impunidad. Reiteró que esta es la visión pacífica e institucional con la que continuarán trabajando para pacificar el territorio nacional.
Finalmente, la presidenta destacó como un logro histórico que, a un año y medio de haber iniciado su gobierno, se ha registrado una disminución del 40 por ciento en los homicidios dolosos en un país con 134 millones de habitantes. Aunque reconoció que aún falta trabajo por hacer, insistió en que los números demuestran que la estrategia está funcionando por el camino de la legalidad, pidiendo a la ciudadanía no dejarse engañar por la propaganda negativa y asegurando que su gobierno continuará tomando decisiones con la cabeza fría.