El personal y las sucursales de los bancos rusos podrían integrarse a la defensa antiaérea nacional para combatir los constantes ataques de drones ucranianos. Este ambicioso proyecto de ley fue aprobado recientemente en su tercera y última lectura por la cámara baja del Parlamento de Rusia, conocida como la Duma.
De acuerdo con la nueva legislación, las instituciones financieras deberán asumir el costo de instalar sistemas electrónicos de interferencia en sus múltiples sucursales. Además, empleados seleccionados y capacitados por cada banco tendrán la autorización legal para interferir, dañar o destruir vehículos no tripulados —ya sean aéreos, submarinos o terrestres— que representen una amenaza para sus instalaciones, pudiendo actuar sin necesidad de esperar una respuesta previa de los servicios de seguridad del Estado.
Dado que los bancos tienen presencia en la gran mayoría de las ciudades del país, su incorporación estratégica busca ampliar significativamente la red de cobertura antiaérea. En la actualidad, a Rusia le está resultando cada vez más difícil proteger su extenso territorio frente a un número creciente de ataques con drones ucranianos de largo alcance, los cuales han aumentado notablemente en sofisticación e intensidad, trastocando las líneas de suministro del ejército invasor.
El plan abarca al banco central de Rusia y a otras instituciones de primer nivel, incluyendo a Sberbank, de propiedad mayoritariamente estatal. Anatoly Aksakov, presidente del Comité de Mercados Financieros de la Duma, explicó que la tecnología de interferencia dificultará que los drones apunten y ataquen objetivos relevantes, complementándose con medios físicos para derribarlos.
A pesar de su aprobación en la cámara baja, el proyecto aún debe ser ratificado por el Consejo de la Federación y firmado por el presidente Vladímir Putin para entrar en vigor. Analistas señalan que la implementación de esta medida plantea dudas operativas, ya que la adopción masiva de los equipos requerirá un esfuerzo logístico monumental y podría ir en contra de los intentos del Kremlin por mantener a los ciudadanos comunes alejados de las repercusiones directas de la guerra.