Estados Unidos, que se prepara para recibir una oleada de visitantes por el Mundial, instó a otros países a redoblar los esfuerzos para detener la propagación del ébola, incluso mediante restricciones de viaje. Un funcionario del Departamento de Estado señaló bajo condición de anonimato que la nación estadounidense ha dado un paso al frente y ahora el mundo debe hacer su parte para garantizar que este brote no se propague más. Además, exhortó a la comunidad internacional a aportar mayores fondos para hacer frente a la crisis sanitaria e implementar restricciones lógicas a los traslados desde la zona afectada.
El brote fue identificado por primera vez el mes pasado en el noreste de la República Democrática del Congo, y desde entonces se han reportado nuevos casos en la vecina Uganda. Ante esto, el gobierno del presidente Donald Trump ha prometido hacer todo lo posible para impedir que el virus entre en su territorio, lo que incluye la instalación de un centro de tratamiento en Kenia exclusivo para ciudadanos estadounidenses. Dicho proyecto ha provocado fuertes protestas en la nación africana debido al rechazo ciudadano a recibir posibles portadores, dejando como saldo al menos una persona abatida a tiros en enfrentamientos con la policía local.
De acuerdo con reportes periodísticos, la administración estadounidense ha ejercido presión sobre los países europeos para que apliquen medidas de viaje más estrictas. El Departamento de Estado confirmó que el secretario Marco Rubio conversó con la jefa de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, para coordinar los esfuerzos conjuntos de respuesta. En este sentido, el portavoz Thomas Piggott reiteró que la máxima prioridad de la dependencia sigue siendo proteger la salud del pueblo estadounidense y evitar a toda costa que el virus llegue a sus costas.
Como medida preventiva inmediata, Estados Unidos prohibió la entrada a personas extranjeras que hayan estado en la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur en los últimos 21 días. Respecto a la justa deportiva que comienza este jueves organizada de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá, las autoridades prevén que la selección congoleña no se vea afectada por esta prohibición migratoria, debido a que el equipo nacional lleva ya varias semanas concentrado y entrenando en territorio europeo.