Un juez federal se negó a suspender una orden ejecutiva del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que autoriza la creación de un censo federal de votantes y limita el voto por correo. Esta decisión judicial despeja el camino para que el gobierno avance con posibles cambios de gran alcance en el sistema electoral estadounidense, justo a pocos meses de que se celebren los comicios legislativos de mitad de mandato en noviembre.
El juez de distrito Carl Nichols, designado por el propio Trump en Washington, rechazó la solicitud de bloqueo interpuesta por el Partido Demócrata y diversos grupos de derechos civiles. Los demandantes argumentaban que la orden presidencial probablemente sería declarada inconstitucional, dado que la facultad de fijar las normas electorales recae en los estados y en el Congreso, no en el Poder Ejecutivo.
Argumentos del fallo y próximos pasos legales
Nichols coincidió con el argumento de la defensa del gobierno republicano, señalando que era demasiado pronto para emitir una orden de restricción debido a que la medida aún no se ha implementado materialmente. En su resolución, el juez precisó que los demandantes no pueden demostrar que proceda una medida cautelar preliminar hasta que el Servicio Postal emita una norma final o el gobierno elabore las listas oficiales que omitan a personas específicas.
Ante este revés, la batalla legal se trasladará ahora a Boston, donde grupos defensores del derecho al voto presentaron una demanda separada. Juan Proaño, director general de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), advirtió que las organizaciones están listas para reanudar la disputa legal en el momento en que el gobierno decida dar los siguientes pasos hacia la aplicación del censo.
Contexto de la reforma electoral
Trump emitió esta orden en marzo, luego de que un proyecto de ley que respaldaba para reformar el sistema de votación se estancara en el Congreso. La directiva instruye al gobierno federal a crear un censo exclusivo de votantes elegibles y ordena al Servicio Postal entregar boletas por correo únicamente a quienes figuren en dicho listado, una iniciativa que funcionarios electorales advierten podría causar caos y dar pie a abusos administrativos.
Esta representa la segunda orden ejecutiva de Trump orientada a reformar el sistema de votación desde que asumió su segundo mandato. La primera, que pretendía exigir pruebas documentales de ciudadanía para el registro de votantes, ya fue bloqueada previamente por varios jueces federales. Desde las elecciones de 2020, el mandatario ha mantenido la narrativa de que el voto por correo es susceptible a fraudes, afirmación que múltiples investigaciones y auditorías han descartado.