Las fuerzas armadas de Estados Unidos e Irán protagonizaron nuevos enfrentamientos cerca del Estrecho de Ormuz durante la noche, una escalada militar que amenaza con descarrilar los esfuerzos para aliviar la tensión entre ambas naciones, justo cuando se promocionaban importantes avances hacia un acuerdo de paz provisional.
Estos ataques ocurrieron apenas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, reiterara que las negociaciones con Teherán para extender el alto el fuego y reabrir el paso marítimo avanzaban de forma positiva. No obstante, poco antes de los incidentes, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, publicó una declaración pública advirtiendo que las naciones y territorios de la región ya no servirán como un escudo para las bases estadounidenses.
Estas declaraciones dejaron en evidencia la confusión y tensión que han caracterizado el proceso diplomático desde que se acordó el cese de hostilidades a principios del mes pasado. Al respecto, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró ante la prensa en India que existen todavía muchas idas y vueltas sobre el lenguaje específico del documento inicial, por lo que alcanzar un consenso final tomará algunos días más.
Así fueron los ataques
El ejército estadounidense afirmó que realizó ataques puntuales en el sur de Irán bajo el argumento de legítima defensa, dirigiendo sus ofensivas contra sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones que presuntamente intentaban colocar minas. En contraste, la Guardia Revolucionaria Islámica aseguró haber disparado contra un caza F-35 y varios drones tras detectar su ingreso irregular al espacio aéreo iraní.
El capitán Tim Hawkins, portavoz del Comando Central del ejército estadounidense, indicó a través de un comunicado que las operaciones buscaron proteger a sus tropas de las amenazas planteadas por fuerzas iraníes, aunque subrayó que actuaron con moderación en el marco del alto el fuego en curso. Mientras tanto, la agencia estatal Nour News reportó la muerte de varios efectivos iraníes durante los ataques contra embarcaciones cerca de la isla de Larak. La Guardia Revolucionaria también afirmó haber derribado un dron MQ-9 Reaper no tripulado.
Irán acusa ruptura de la tregua en plena negociación
Tras el saldo de estos hechos, Irán acusó formalmente a Estados Unidos de violar el alto el fuego vigente desde el pasado 8 de abril tras los bombardeos efectuados en la provincia meridional de Hormozgán. Teherán argumentó que estas acciones demuestran una clara mala fe por parte de Washington, todo esto mientras el presidente del parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, se encontraba en Qatar gestionando el posible acuerdo.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica condenó enérgicamente los ataques, calificándolos como una violación flagrante a la Carta de las Naciones Unidas. Además de las ofensivas militares, la dependencia denunció supuestos actos de piratería marítima contra embarcaciones comerciales iraníes en el marco del cerco naval estadounidense. Finalmente, advirtieron que el gobierno estadounidense será plenamente responsable de las consecuencias y aseguraron que estos actos agresivos no quedarán sin una respuesta contundente.