El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, revivió la posibilidad de ejecutar una intervención militar en Cuba, una amenaza que cobra mayor fuerza apenas un día después de que el Departamento de Justicia anunciara cargos penales contra el expresidente cubano Raúl Castro. Durante sus declaraciones del jueves, Trump aseguró que, aunque diversas administraciones pasadas consideraron esta medida durante décadas, parece que será él quien finalmente la lleve a cabo.
Por su parte, el legislador Marco Rubio indicó ante la prensa que la administración estadunidense busca resolver las diferencias de manera pacífica, aunque expresó profundas dudas sobre la viabilidad de alcanzar una solución diplomática con el actual régimen de la isla. Esta serie de acciones legales y declaraciones ha generado especulaciones internacionales sobre si Washington está aplicando la misma estrategia de presión que utilizó para derrocar al líder venezolano Nicolás Maduro.
En respuesta a la escalada de tensiones, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advirtió que su país no se quedará de brazos cruzados ante lo que calificó como una absoluta infamia. A través de sus redes sociales, el mandatario sentenció que en la isla no se irrespeta a los héroes de la patria ni se ofende su historia sin obtener una respuesta, por lo que convocó a la población a manifestarse este viernes en la Tribuna Antiimperialista de La Habana.
Como demostración de fuerza política, la Unión de Jóvenes Comunistas y diversas organizaciones oficialistas organizaron este acto masivo para respaldar a Raúl Castro, quien enfrenta la imputación estadunidense por el derribo de dos avionetas y la muerte de sus tripulantes en 1996. Aunque no se ha confirmado la lista oficial de oradores, se espera la presencia de altos mandos del Partido Comunista de Cuba e incluso la asistencia del propio expresidente de 94 años.
Finalmente, Díaz-Canel destacó que el pueblo cubano ha sabido saltar con fiereza por encima de las carencias cotidianas provocadas por el bloqueo económico para hacer frente a esta nueva agresión. El actual mandatario aseguró que la pretensión de enjuiciar al líder histórico de la Revolución en un tribunal estadunidense únicamente ha logrado unir más a la nación y elevar su dignidad y su sentimiento antiimperialista.