El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, hará todo lo que él le pida en el marco de la guerra lanzada por ambos países en contra de Irán. Al ser cuestionado sobre una reciente conversación con el líder israelí respecto a la posible reanudación de los ataques y el tiempo de espera tras el último ultimátum a Teherán, el mandatario estadounidense aseguró tener el control de las decisiones conjuntas, describiendo a Netanyahu como un admirador muy leal.
Durante sus declaraciones a la prensa, previas a un evento en el estado de Connecticut, Trump no escatimó en elogios para su homólogo, calificándolo como un gran tipo y recordando su papel histórico como primer ministro en tiempos de guerra. Sin embargo, aprovechó la oportunidad para criticar la situación política interna de Israel, argumentando que Netanyahu no recibe el trato que merece al enfrentar un juicio por presuntos cargos de abuso de poder, soborno y corrupción. En este sentido, reiteró sus ataques contra el presidente israelí, Isaac Herzog, a quien acusó de tratar muy mal al primer ministro por negarse a concederle un indulto.
Esta postura pública surge luego de que el pasado domingo 17 de mayo ambos líderes mantuvieran una conversación telefónica para abordar las tensiones con Irán, así como la delicada situación operativa en el Líbano y Gaza. Poco después de esta llamada, Trump lanzó una dura advertencia a Teherán a través de sus canales oficiales, instando al régimen a tomarse la situación en serio bajo la amenaza de que no quedará nada de ellos en caso de un inminente reinicio del conflicto armado.
Aunado a esto, el martes 19 de mayo el presidente norteamericano emitió un nuevo ultimátum a Irán para concretar en los próximos días un acuerdo que ponga fin definitivo a la guerra. Este emplazamiento diplomático y militar se da en medio de un frágil alto el fuego que inició el pasado 8 de abril con el objetivo de facilitar unas negociaciones que actualmente permanecen estancadas, escenario que coincide con la postura de las autoridades israelíes, quienes han reiterado que sus operaciones en Medio Oriente no han concluido.