El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció este miércoles la imposición de sanciones contra doce individuos y dos entidades comerciales mexicanas que presuntamente mantienen vínculos con el Cártel de Sinaloa. A este grupo se le acusa de participar activamente en operaciones internacionales de tráfico de fentanilo, envío de múltiples drogas hacia territorio estadounidense y lavado de dinero.
De acuerdo con la información difundida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), estas medidas restrictivas impactan directamente a dos redes delictivas distintas que operan bajo el cobijo de la facción conocida como “Los Chapitos”, la cual está integrada por los hijos del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Entre los objetivos principales de esta ronda de sanciones destaca Armando de Jesús Ojeda Avilés. El gobierno de Washington lo identifica como el coordinador de una compleja estructura criminal dedicada a blanquear los millonarios ingresos ilícitos derivados del tráfico de fentanilo y otros narcóticos mediante el uso estratégico de criptomonedas.
En la lista también figura Jesús González Peñuelas, conocido en el ámbito delictivo como alias “El Chuy González”. Este individuo es considerado un prófugo de la justicia en Estados Unidos y se le señala como el líder de una vasta organización dedicada al trasiego de metanfetamina, heroína, cocaína y fentanilo hacia suelo estadounidense, operando además como un brazo de lavado de recursos para el Cártel de Sinaloa.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, subrayó la postura del gobierno norteamericano ante esta problemática: “El presidente Trump ha dejado claro que esta administración no permitirá que los narcoterroristas inunden nuestras fronteras con veneno”. Asimismo, garantizó que su departamento mantendrá una ofensiva constante contra los cárteles y sus redes de distribución para proteger a las comunidades de Estados Unidos. Esta investigación transnacional fue liderada por la Homeland Security Task Force, en colaboración con la Administración para el Control de Drogas (DEA) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México.
Red de lavado a través de criptomonedas
Los informes de la OFAC revelan que Ojeda Avilés operaba principalmente desde Sinaloa. Su función consistía en coordinar la recolección de masivas cantidades de efectivo en Estados Unidos, producto de la venta de fentanilo y otras drogas, para luego convertir estos recursos en criptomonedas y transferirlos al cártel en México. Las autoridades detallaron que Ojeda Avilés asumió el control de las operaciones de lavado para “Los Chapitos” tras el asesinato de Mario Alberto Jiménez Castro, quien había sido sancionado en septiembre de 2023 por un esquema similar de monedas digitales.
Además del lavado de dinero, a Ojeda Avilés se le responsabiliza de supervisar los envíos de drogas. Dentro de su estructura también fueron sancionados Jesús Alonso Aispuro Félix, principal intermediario de transferencias criptográficas; Rodrigo Alarcón Palomares, acusado de facilitar recolecciones de dinero en EE.UU.; y Alfredo Orozco Romero, señalado como asesor de seguridad y cobrador de deudas.
La OFAC incluyó en la lista a la empresa de seguridad Grupo Especial Mamba Negra, S. de R.L. de C.V., y al restaurante Gorditas Chiwas, ambas ubicadas en Chihuahua y presuntamente utilizadas por Orozco Romero. Amalia Margarita Romero Moreno y Liliana Orozco Romero fueron designadas como presuntas prestanombres. Asimismo, se rastrearon diversas direcciones de Ethereum vinculadas a Ojeda Avilés y Alarcón Palomares.
Operadores ligados a “El Chuy González”
La segunda estructura sancionada está ligada a Jesús González Peñuelas, identificado como operador del Cártel de Sinaloa desde 2007. Según el Tesoro, este criminal dirige células de distribución en California, Texas, Colorado, Washington, Utah y Nevada. Desde 2017 y 2018 enfrenta cargos en cortes federales, y actualmente pesa sobre él una recompensa de 5 millones de dólares ofrecida por la DEA y el Departamento de Estado.
Por colaborar en esta red, Washington sancionó a Cástulo Bojórquez Chaparro, Fredi Ismael García Sandoval, Luis Arnulfo Moreno Zamora, Baltazar Sáenz Aguilar y Noé de Jesús Castro Rocha, implicados en la producción, distribución de drogas y el movimiento de efectivo entre ambos países.
Señalamientos contra “Los Chapitos” y alcance de las sanciones
El comunicado sostiene que la facción de “Los Chapitos” mantiene su dominio en el tráfico de fentanilo gracias a la adquisición de precursores químicos y la operación de laboratorios clandestinos. Se recordó que Ovidio y Joaquín Guzmán López están bajo custodia estadounidense, mientras que Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar siguen prófugos. Las disputas territoriales de este grupo han provocado más de 600 muertes en Sinaloa desde septiembre de 2024. Cabe destacar que el Cártel de Sinaloa fue designado como Organización Terrorista Extranjera (FTO) el 20 de febrero de 2025.
Las sanciones, emitidas bajo las órdenes ejecutivas 14059 y 13224, implican el bloqueo de todos los bienes e intereses de las personas y empresas señaladas en Estados Unidos. Quedan prohibidas las transacciones financieras y comerciales con ellos, advirtiendo sanciones secundarias a instituciones extranjeras que faciliten sus operaciones.
Coordinación con la UIF en México
En un comunicado, la Secretaría de Hacienda informó que la UIF participó activamente en el análisis de estas redes. La dependencia destacó la identificación de las estructuras dedicadas al lavado mediante criptomonedas y el traslado de efectivo para ocultar recursos ilícitos. A nivel nacional, la UIF realizó el análisis fiscal, financiero y corporativo de los sujetos designados para aplicar las medidas legales correspondientes, destacando que estas acciones coordinadas fortalecen la prevención del uso indebido del sistema financiero.