Petróleos Mexicanos extendió hasta el año 2033 el plazo para liquidar la deuda que mantiene con diversos proveedores, una cifra que asciende a 250 mil millones 498 mil pesos. De acuerdo con el reporte de la Cuenta Pública 2025 presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ante la Cámara de Diputados, la empresa productiva del Estado emitió una serie de acuerdos modificatorios para poder cumplir con estas obligaciones financieras durante los próximos ocho años. Con estos ajustes, al cierre del primer trimestre de este 2026, la deuda total de Pemex con sus proveedores se ubicó en 375 mil millones 120 mil 611 pesos.
El documento oficial detalla que el nuevo esquema de liquidación, negociado durante la administración de Víctor Rodríguez Padilla, utilizará mecanismos de pagos trimestrales que cubrirán tanto el capital como los intereses generados. Como resultado de estos convenios, los saldos que originalmente estaban registrados como cuentas por pagar a corto plazo generadas durante el 2025 fueron sustituidos por nuevas obligaciones con vencimiento a ocho años. Sin embargo, no todos los proveedores aceptaron apegarse a esta reestructuración, por lo que algunos optaron por presentar sus cuentas por cobrar directamente al Fideicomiso Privado Irrevocable de Administración y Fuente de Pago.
Esta crisis de liquidez ya ha generado repercusiones directas en las operaciones de la paraestatal, provocando una baja en la producción de gas seco en sus complejos procesadores. El rezago en los pagos ocasionó una baja concentración de amina en las plantas endulzadoras del complejo ubicado en Chiapas, afectando la eficiencia de los procesos. Aunado a esto, Pemex reportó un incremento en su pérdida neta durante el primer trimestre de este año, un golpe derivado de menores ventas, un mayor deterioro de sus activos, elevados costos financieros y pérdidas cambiarias, a pesar de que su deuda financiera general logró reducirse un 7.3 por ciento frente al cierre del año anterior.