El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado sus amenazas de una intervención militar directa en territorio mexicano para combatir a los carteles de la droga. Durante un evento previo al Día de la Madre, el mandatario destacó su estrategia de bombardear embarcaciones en el Caribe y advirtió que Washington está dispuesto a realizar acciones similares en tierra firme si el gobierno de México no asume su responsabilidad. Trump fue explícito al mencionar que, aunque espera quejas por la violación de soberanía, actuará de forma unilateral ante lo que considera una inacción del país vecino en la lucha contra el narcotráfico.
Esta nueva escalada retórica ocurre en un clima de fricción diplomática sin precedentes tras la acusación formal del Departamento de Justicia contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. La justicia estadounidense señala al mandatario estatal y a otros nueve funcionarios de Morena por presuntos vínculos con Los Chapitos, herederos del imperio criminal de Joaquín El Chapo Guzmán. Mientras en México la Fiscalía General de la República sostiene que no se han aportado pruebas suficientes para una extradición, en Washington se describe a la administración de Sinaloa como una entidad al servicio del crimen organizado.
A la crisis judicial se suma el escándalo por la muerte de dos agentes de la CIA en Chihuahua, quienes fallecieron en un accidente de tránsito bajo circunstancias que el Gobierno federal mexicano asegura desconocer. Este incidente ha derivado en el citatorio de 50 personas por parte de la FGR y en reclamos cruzados entre ambas naciones. El Ejecutivo estadounidense acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de falta de empatía ante los decesos, a pesar de que la mandataria mexicana expresó sus condolencias de manera pública poco después de conocerse la noticia.
Ante las presiones constantes, Sheinbaum ha endurecido su discurso, alejándose de la prudencia que marcó el inicio de su gestión. Durante la conmemoración de la Batalla de Puebla, la presidenta subrayó que ninguna potencia extranjera tiene el derecho de imponer formas de gobierno a los mexicanos y reafirmó la disposición del pueblo para defender su soberanía nacional. Esta postura nacionalista responde directamente a la publicación de la Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 de Estados Unidos, documento que etiqueta a los carteles mexicanos como organizaciones terroristas y autoriza campañas militares y policiales en su contra.
El informe estratégico de la Casa Blanca identifica a México como el principal centro de origen y tránsito de fentanilo y metanfetaminas hacia el mercado estadounidense. Se detalla la existencia de múltiples laboratorios clandestinos y túneles fronterizos que facilitan el flujo de sustancias ilícitas. A pesar del estancamiento legal del caso Rocha Moya en territorio mexicano, la retórica de Trump y el nuevo marco operativo de su administración sugieren que la frontera de 3,000 kilómetros se encamina a un periodo de máxima confrontación operativa y política.