El avance de una ciclogénesis sobre el centro y este de Argentina ha puesto en alerta al Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que emitió avisos de nivel amarillo y naranja para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y otras 13 provincias. Este proceso meteorológico generará un cambio drástico en las condiciones climáticas, incluyendo lluvias persistentes, un marcado descenso de la temperatura y ráfagas de viento que podrían superar los 50 km/h.
¿Qué es la ciclogénesis?
Especialistas explican que la ciclogénesis no es un fenómeno en sí, sino el proceso de formación o intensificación de un sistema de baja presión (ciclón o borrasca). Funciona como una suerte de «licuadora atmosférica» que genera inestabilidad y movimientos de ascenso del aire, lo que favorece el desarrollo de nubosidad espesa, tormentas eléctricas y precipitaciones abundantes. A diferencia de los huracanes tropicales, estos son ciclones extratropicales, comunes en las latitudes medias de Argentina durante el otoño y la primavera.
Las autoridades climáticas recomiendan extremar precauciones ante el riesgo de anegamientos urbanos, dado que los suelos en muchas regiones se encuentran saturados por lluvias previas. Se insta a la población a asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y evitar circular por zonas anegadas mientras dure el proceso de intensificación del sistema de baja presión.