En una nueva escalada de tensiones en el Medio Oriente, las fuerzas de Estados Unidos e Israel han continuado con los bombardeos estratégicos contra objetivos iraníes este viernes 27 de marzo de 2026. Esta ofensiva se mantiene activa luego de que el presidente Donald Trump anunciara una nueva prórroga en su ultimátum para que Irán permita el libre tránsito por el estrecho de Ormuz, extendiendo el plazo por tercera ocasión hasta el próximo 6 de abril. El mandatario estadounidense justificó la continuidad de estos ataques contra la infraestructura energética del país como una medida de presión necesaria, tras haber movido la fecha límite original del 23 al 27 de marzo y, finalmente, a la primera semana de abril ante la falta de una resolución definitiva.
Durante sus recientes declaraciones, Trump generó incertidumbre al afirmar que Irán había ofrecido autorizar el paso de “ocho grandes barcos con petróleo” por el estrecho de Ormuz como un gesto de buena voluntad para aliviar las tensiones, cifra que él mismo rectificó posteriormente para elevarla a diez embarcaciones. No obstante, estas aseveraciones contrastan con la postura oficial de Teherán, que ha negado en repetidas ocasiones cualquier tipo de negociación directa con la administración estadounidense. Al respecto, Trump minimizó las negativas iraníes asegurando que, debido al nivel de devastación sufrido, el gobierno de Irán está «aniquilado» y «rogando por un acuerdo» aunque públicamente lo desconozcan, advirtiendo que evaluará la posibilidad de llegar a un pacto adecuado mientras las operaciones militares siguen su curso.