La noche del domingo 22 de marzo de 2026 quedará marcada como una de las más oscuras en la historia reciente del Aeropuerto LaGuardia. Un jet regional de Jazz Aviation, que operaba para Air Canada con 72 pasajeros a bordo, impactó violentamente contra un camión de bomberos mientras aterrizaba poco antes de la medianoche. El choque fue tan brutal que cercenó la sección de la cabina, resultando en la muerte instantánea del piloto, identificado como Antoine Forest, y su copiloto.
El «milagro» y los heridos
A pesar de la magnitud del desastre, se reportaron actos de supervivencia casi inexplicables. Una de las azafatas, Solange Tremblay, fue arrojada fuera del avión aún sujeta a su asiento de seguridad; su hija describió su supervivencia como un «milagro total», aunque la mujer requiere cirugía por fracturas múltiples. En total, unas 40 personas fueron trasladadas a hospitales, la mayoría dadas de alta el lunes por la mañana. Por su parte, los dos ocupantes del camión de bomberos, el sargento Michael Orsillo y el oficial Adrian Baez, sobrevivieron con heridas que no ponen en riesgo su vida.
«Cometí un error»: El audio de la torre de control
La investigación de la NTSB se centra ahora en la coordinación entre el tráfico aéreo y terrestre. En las grabaciones de las comunicaciones del aeropuerto se escucha a un controlador gritar desesperadamente al «Camión 1» que se detuviera justo antes del impacto. Veinte minutos después, el mismo controlador parece asumir la responsabilidad:
«Estábamos lidiando con una emergencia antes… la regué (I messed up)», se escucha en la transmisión.
El camión de bomberos cruzaba la pista para inspeccionar otro avión que había abortado su despegue debido a un olor a quemado, una tarea rutinaria que terminó en catástrofe debido a un aparente fallo en la comunicación en una torre que, según el Secretario de Transporte Sean Duffy, opera con una plantilla reducida de 33 controladores frente a los 37 ideales.
Impacto operativo y político
El accidente ha paralizado parcialmente el tercer hub más importante de Nueva York en un momento ya crítico debido al cierre parcial del gobierno de EE. UU. Aunque una de las pistas reabrió el lunes por la tarde, la pista del siniestro permanecerá cerrada por días debido a la cantidad de escombros. El presidente Donald Trump y el primer ministro canadiense Mark Carney han expresado sus condolencias, mientras equipos de investigación de ambos países trabajan en analizar las cajas negras, que ya han sido recuperadas y enviadas a Washington.