En un nuevo episodio de tensión en la península coreana, el líder norcoreano Kim Jong-un supervisó este sábado 14 de marzo de 2026 una prueba de fuego real de sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes (MLRS) de 600 mm. El ensayo, que incluyó el disparo de aproximadamente 10 misiles balísticos desde la región de la capital hacia el mar del Este, fue calificado por el Consejo de Seguridad Nacional de Corea del Sur como una «provocación flagrante» que viola las resoluciones de la ONU.
Acompañado por su hija, Kim Jong-un observó el desempeño de doce lanzadores de ultraprecisión. Según informó la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA), el mandatario aseguró que este armamento está diseñado para exponer a los enemigos a una «profunda comprensión del poder destructivo de las armas nucleares tácticas». Kim advirtió que cualquier infraestructura militar dentro del rango de alcance —que abarca prácticamente todo el territorio surcoreano— «nunca podría sobrevivir» si se llegara a emplear este sistema.