La mañana de este martes, Israel llevó a cabo un ataque aéreo en el distrito de Leqtaifiya, en la capital qatarí, dirigido contra líderes de Hamas. Según el Ministerio de Defensa israelí, la operación, denominada “Pisgat HaEsh” (“Cima del Fuego”), tenía como objetivo a altos mandos de la organización islamista. Hamas confirmó la muerte de cinco de sus miembros de rango medio, aunque sus líderes principales, entre ellos Khalil al-Hayya y Zaher Jabarin, habrían sobrevivido al ataque. También se reportó la muerte de un oficial de seguridad qatarí. Este es el primer ataque israelí conocido en territorio de Qatar desde el inicio del conflicto.
El ataque se produjo en un momento crítico, cuando representantes de Hamas y mediadores internacionales, incluidos funcionarios de Estados Unidos, se encontraban en Doha para discutir una propuesta de alto el fuego en Gaza. La Casa Blanca expresó su desaprobación, calificando la acción como un “incidente desafortunado” que no contribuye a los objetivos de Israel ni de Estados Unidos. Por su parte, el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, condenó enérgicamente el ataque, acusando a Israel de adoptar políticas expansionistas y terroristas como política de Estado. También destacó que la acción viola la soberanía de Qatar y agrava la inestabilidad regional. El secretario general de la ONU, António Guterres, y gobiernos de la región, como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, también expresaron su condena.
En el Reino Unido, el líder de la oposición, Keir Starmer, calificó el ataque como una violación de la soberanía de Qatar y una amenaza para la estabilidad regional. Además, expresó su preocupación por las implicaciones del ataque en los esfuerzos de mediación y en la seguridad de los rehenes palestinos en Gaza.
Este ataque ha generado un aumento de la tensión en la región y ha puesto en duda la viabilidad de las actuales iniciativas de paz. Las autoridades qataríes han convocado a una reunión urgente del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) para abordar la situación y coordinar una respuesta conjunta.