El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, lanzó una crítica directa a Europa durante el Foro Económico Mundial en Davos, al advertir que el continente actúa sin rumbo frente a Rusia y sigue posponiendo decisiones clave para su propia seguridad y para el respaldo a Ucrania. En un mensaje marcado por la frustración, dijo que Europa repite el mismo patrón de indecisión “una y otra vez”, como si viviera atrapada en un ciclo que no cambia con el paso de los meses.
Zelenski cuestionó la reacción europea ante la crisis en torno a Groenlandia y puso en duda el valor disuasivo de enviar contingentes pequeños de soldados al territorio ártico. A su juicio, ese tipo de despliegues no protegen nada y, sobre todo, envían señales confusas: no solo a Moscú o Pekín, sino también a aliados cercanos como Dinamarca. En ese contexto, sostuvo que muchos líderes europeos parecen esperar a que Washington “se calme”, pero planteó una pregunta central: qué hará Europa si eso no ocurre.
El mandatario ucraniano describió a Europa como un bloque que todavía se comporta más como una noción histórica y geográfica que como una potencia política cohesionada. Señaló que el continente responde de forma dispersa a los desafíos globales y que intenta convencer al presidente estadounidense Donald Trump de cambiar de postura, pero que esa estrategia no funcionará. En paralelo, ofreció la experiencia naval ucraniana como ejemplo de capacidad operativa, recordando las acciones de su país contra objetivos rusos en el mar Negro.
Zelenski también expresó su molestia por las limitaciones y cautelas en el apoyo militar a Ucrania. Criticó que, por motivos diplomáticos, se evite pedir o mencionar sistemas avanzados para “no incomodar”, mientras Rusia mantiene la presión con misiles y ataques. En su argumento, sería más eficaz cortar los componentes que alimentan la producción armamentística rusa o neutralizar instalaciones clave, en lugar de sostener una respuesta lenta y condicionada.
En otro tramo de su intervención, comparó la falta de reacción internacional ante la represión en Irán con la rapidez y contundencia mostrada en otros escenarios, y cuestionó por qué se actúa con mayor severidad en unos casos que en otros. También aludió al debate sobre activos y recursos vinculados a Rusia, subrayando que los ingresos energéticos siguen siendo una fuente de financiamiento para la guerra.
Sobre las negociaciones para un eventual fin del conflicto, Zelenski indicó que los documentos sobre garantías de seguridad para la posguerra están casi listos, pero recalcó que, en la práctica, esas garantías no funcionan sin Estados Unidos. Remarcó que el componente estadounidense es el ancla de cualquier esquema de seguridad creíble para Ucrania.
El líder ucraniano llegó a Davos en medio de una nueva crisis interna: ataques que afectaron el suministro eléctrico en Kiev y dejaron a una parte de la ciudad sin servicios en pleno invierno. En el foro, el debate sobre Groenlandia y otras tensiones geopolíticas dominó parte de la agenda, lo que llevó incluso a advertencias de que el foco internacional no debe desviarse de Ucrania, el frente que sigue marcando la estabilidad de seguridad en Europa.