En los últimos cinco años, San Martín Texmelucan ha enfrentado un deterioro en seguridad marcado por asaltos, balaceras, agresiones directas y disputas entre grupos delictivos. En ese periodo, 15 delitos registraron incrementos relevantes y, en conjunto, crecieron en promedio 54%, de acuerdo con datos de la Fiscalía General del Estado (FGE).
La información policial y el seguimiento hemerográfico ubican como puntos de mayor riesgo a tres juntas auxiliares situadas en una misma franja territorial: Santa María Moyotzingo, San Baltazar Temaxcalac y San Lucas Atoyatenco, donde la incidencia se ha mantenido elevada.
Uno de los episodios más recientes ocurrió en la unidad habitacional Los Encinos, en San Lucas Atoyatenco, cuando un grupo armado irrumpió para ubicar a un presunto integrante de una banda rival. Durante la incursión se reportaron más de 35 disparos con armas largas tipo AR-15 y fue asesinado un guardia de seguridad privada, mientras que el objetivo del ataque logró escapar.
Aunque se han desplegado operativos conjuntos entre autoridades municipales y estatales con respaldo de Guardia Nacional, Marina y Ejército, los hechos de violencia persisten. Un repaso de la incidencia delictiva de la FGE muestra que varios ilícitos de alto impacto y del fuero común tuvieron aumentos sostenidos entre 2020 y 2025.
En homicidio doloso, el municipio pasó de 43 a 57 casos anuales, un alza de 32%, para un acumulado de 279 asesinatos en el periodo. La mayoría de los casos se cometieron con arma de fuego (220, equivalente a 79%); 16 (6%) con arma blanca; y en 43 (15%) no se precisó el tipo de arma.
El asalto a transeúnte también repuntó: de 123 denuncias en 2020 a 210 en 2025, lo que representa un crecimiento de 71%. El fraude creció 36%, al pasar de 75 a 102 casos, con modalidades que incluyen publicaciones en redes sociales —como supuestas ventas de vehículos— para citar a víctimas y despojarlas con violencia.
La extorsión fue uno de los delitos con mayor salto porcentual: de cinco a 11 denuncias, un aumento de 120%. En desaparición de personas, durante 2025 se reportaron 40 casos, 11% más que en 2020, cuando se contabilizaron 36. Por su parte, los delitos contra la salud en modalidad de narcomenudeo subieron 7%, de 53 a 57 carpetas, en un contexto donde la disputa territorial se asocia con ataques y balaceras.
Otros incrementos destacados incluyen el homicidio culposo, principalmente relacionado con hechos viales, que pasó de dos a 20 casos; el secuestro, de cero a dos eventos; los asaltos a transporte público, de uno a seis; y la trata de personas, de cero a una denuncia.
También subieron delitos como agresión sexual (de 9 a 19 carpetas), violación simple (de 7 a 18), despojo (de 37 a 39), violencia familiar (de 265 a 314) e incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar (de 7 a 17).
En el desglose por juntas auxiliares, San Lucas Atoyatenco acumuló 12 homicidios con arma de fuego entre 2025 y lo que va de 2026, todos en ataques directos en negocios, domicilios y vía pública, además de tres personas lesionadas. En Santa María Moyotzingo se documentaron seis asesinatos con arma de fuego, dos heridos, el hallazgo de restos humanos, aseguramientos de plantas de marihuana y asaltos vinculados a fraudes por supuestas ventas de vehículos. En San Baltazar Temaxcalac se reportaron tres homicidios a balazos y una persona herida, además de detenciones tras una persecución y un enfrentamiento relacionado con robo de vehículos.
En los últimos días, la zona vivió nuevos incidentes que movilizaron a corporaciones de seguridad: el 18 de enero, en Santa María Moyotzingo, pobladores retuvieron y golpearon a un presunto ladrón antes de que fuera rescatado por policías. Días antes, el 13 de enero, se registró el ataque en Los Encinos que dejó un guardia muerto.
Tras estos hechos, el 15 de enero se reforzaron patrullajes aéreos y terrestres en la franja Puebla–Tlaxcala, aunque habitantes señalaron que las acciones no son permanentes. Finalmente, este 18 de enero la Secretaría de Seguridad Pública estatal informó la detención de cuatro hombres por delitos contra la salud, portación de arma sin licencia y posesión de vehículos con reporte de robo, además del aseguramiento de presunta droga, un arma, motocicletas robadas y vehículos presuntamente usados para el traslado de gas LP de origen ilícito.