El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó un momento de tensión diplomática este jueves al establecer un paralelismo entre las recientes ofensivas estadounidenses en Irán y el histórico ataque de Japón a Pearl Harbor hace décadas. Durante una reunión en la Oficina Oval con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, el mandatario defendió el carácter sorpresivo de la guerra contra Teherán argumentando que su administración buscaba la eficacia militar por encima de la notificación previa a sus socios internacionales.
Al ser cuestionado por periodistas sobre la razón por la que no informó a sus aliados sobre sus planes de guerra, Trump dirigió sus comentarios directamente hacia Takaichi, señalando que nadie entiende mejor el valor de la sorpresa que Japón. En un tono que causó desconcierto, el presidente preguntó retóricamente por qué Japón no avisó sobre Pearl Harbor en su momento, añadiendo que los japoneses creen en el factor sorpresa incluso más que los estadounidenses. La reacción de la primera ministra fue de asombro visible, mostrándose incómoda en su asiento ante la mención del evento que arrastró a Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial.