La nueva docuserie de Netflix Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero, estrenada el pasado 30 de octubre, a diez años de su fallecimiento, me hizo pensar que todos somos Juanga —o que lo hemos sido— en algún momento de nuestras vidas.
En esta época de biopics que pululan en los streamings, es un gran mérito que a través de esta serie documental, dirigida de manera sensacional por María José Cuevas (“Bellas de noche”, “La Dama del Silencio: el caso Mataviejitas”), con la producción de Laura Woldenberg e Ivonne Gutiérrez, podamos conocer muchísimo material inédito del propio Alberto Aguilera Valadez, que, si bien ahora sabemos que tenía una fijación personal de filmarse sin descanso, obsesionado con dejar testimonio de su vida íntima, quizá nos mostró apenas lo que quería que viéramos. Sin embargo, también es una oportunidad para acercarnos mucho más a su vida personal, de tener una idea más precisa de su circunstancia y de su innegable legado a la cultura y la música popular.
El “gusto culposo” compartido
Durante décadas, escuchar a Juan Gabriel fue un gusto culposo. En fiestas, en karaoke, en playlists escondidas. “Querida”, “Hasta que te conocí”, “Noa Noa”: canciones que sabíamos de memoria, pero negábamos en voz alta. La docuserie nos muestra que, en ciertos círculos, Juanga era demasiado sentimental, demasiado popular, demasiado afeminado. Pero el ícono y su música sobrevivieron a todos los prejuicios. Se filtraron en el reguetón, en cumbia, en covers indie, influenciando a generaciones que nunca lo vieron en vivo. Y cada vez que alguien dice “yo no escucho esas cosas”, hay una línea de Juan Gabriel esperando en su garganta, lista para salir cuando nadie los ve.
La apoteosis del “Debo, puedo y quiero”, en Bellas Artes
Cuando Juan Gabriel pisó el escenario del Palacio de Bellas Artes en 1990, no solo cantó: desbordó. El recinto que hasta entonces había sido territorio exclusivo de la alta cultura —ópera, danza, solemnidad— se convirtió en altar popular. Monsiváis lo narró como un escándalo institucional: boletos revendidos, funcionarios pidiendo filas enteras, y un público que no cabía en las categorías del gusto oficial. Juanga no pidió permiso. Se presentó con mariachi, orquesta sinfónica, y un repertorio que cruzaba ranchera, balada, bolero y pop. Cantó como si el dolor fuera patrimonio nacional, y el amor, un derecho constitucional. Ese día, Bellas Artes no se rindió: se transformó.
El cierre que abre
La última parte de esta docuserie es muy intensa. El ícono nos narra, con una voz premonitoria, entre sus fiestas, sus eventos, sus pérdidas y su dejadez el presentimiento de su partida, quizá ya cansado de cargar con el enorme peso de ser Juan Gabriel. Por eso la lección que nos deja esta docuserie es que “Todos somos Juanga”, porque hace mucho que dejó de ser una frase peyorativa, transformándose en algo muy familiar, en sus canciones hay algo que nos pertenece, aunque lo neguemos. Porque su voz atraviesa clases, géneros, edades, y nos recuerda que el dolor también se canta, que el amor no necesita permiso, que el escenario más solemne puede temblar ante un grito popular y que la memoria, como la música, no se archiva: se vive.
Y por qué incluso muerto, Juan Gabriel sigue viviendo.
En septiembre de 2025, un video grabado en un restaurante de Sarcelles, en las afueras de París, incendió las redes: un hombre de cabello canoso, look & feel y porte inconfundiblemente Juangabrielesco fue captado comiendo, con la misma elegancia teatral del “Divo de Juárez”. El clip, compartido por un usuario de TikTok, superó los dos millones de vistas en dos días.
Al final, no importa si era él o no. Lo que importa es que el mito sigue ensayando su entrada triunfal. Que Juan Gabriel, como los grandes fantasmas, no muere: se aparece.
Hipertexto
¿Dónde lo veo?
Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero https://www.netflix.com/title/81977112
Datos duros de la docuserie https://forbes.com.mx/forbes-life/un-viaje-por-la-vida-intima-de-alberto-aguilera/
El set list de la docuserie: https://open.spotify.com/playlist/37i9dQZF1DXanhKC7V8ubd?si=894597a3a87d44e2
Imperdibles textos de Carlos Monsivaís sobre el Divo de Juárez: https://www.infobae.com/cultura/2020/06/30/un-retrato-sobre-el-mitico-cantante-juan-gabriel-por-carlos-monsivais/ https://www.proceso.com.mx/cronica/2016/8/29/juan-gabriel-aquel-apoteosico-polemico-concierto-en-bellas-artes-169702.html