La fragata Iris Dena, perteneciente a la flota de Irán, fue hundida este miércoles tras ser impactada por un torpedo lanzado desde un submarino de los Estados Unidos en las inmediaciones de la costa sur de Sri Lanka. El incidente, que tuvo lugar mientras el buque transitaba por aguas internacionales de regreso de ejercicios navales en la Bahía de Bengala, provocó la muerte de al menos 87 tripulantes.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó la autoría del ataque y detalló el uso de torpedos pesados Mark 48 para neutralizar la embarcación. De acuerdo con la información oficial, la maniobra se alinea con la estrategia de la actual administración para desarticular el mando militar y político de Irán. La operación representa un caso inusual de hundimiento mediante torpedos en la era moderna, especialmente contra un navío que no se encontraba participando en hostilidades directas al momento del impacto.
Por su parte, el gobierno de Sri Lanka informó que sus servicios de guardacostas recibieron llamadas de auxilio durante la madrugada. Al llegar al sitio, ubicado a unas 44 millas náuticas de la ciudad de Galle, las unidades de rescate localizaron únicamente una mancha de combustible, logrando recuperar a 32 sobrevivientes de una tripulación original de aproximadamente 180 personas.
El hundimiento se produce en el quinto día de una campaña de ataques aéreos coordinados sobre territorio iraní, que ha incluido objetivos de la Guardia Revolucionaria y milicias en Irak. La escalada regional ha paralizado el tráfico de crudo y gas por el Estrecho de Ormuz, mientras que organismos internacionales reportan el desplazamiento de más de 100,000 personas en la capital iraní debido a la proximidad de los enfrentamientos.
En el plano diplomático, Turquía notificó la interceptación de proyectiles dirigidos hacia su espacio aéreo, lo que ha generado llamados a la distensión por parte de diversos actores regionales. A pesar de que la fragata contaba con sistemas de defensa antiaérea y armamento avanzado, fuentes locales indicaron que las capacidades de respuesta del Iris Dena habrían sido inhabilitadas mediante tácticas electromagnéticas antes de recibir los impactos definitivos.