El secretario de Seguridad Pública de Puebla, Francisco Sánchez González, informó que el gobierno estatal ha reforzado la estrategia para asumir un mayor control operativo de la seguridad en distintos municipios identificados por altos niveles de criminalidad y por antecedentes de irregularidades en sus administraciones locales.
En entrevista con medios, el funcionario señaló que demarcaciones como San Salvador Huixcolotla, Tecamachalco, Ahuazotepec y Ciudad Serdán se mantienen bajo vigilancia y bajo un esquema de coordinación estrecha con autoridades estatales. Indicó que la información sobre estas zonas no es nueva y que se trata de un fenómeno “histórico” relacionado, entre otros delitos, con el robo de camiones.
Sánchez González afirmó que se han registrado avances, aunque reconoció que persiste trabajo pendiente, particularmente en municipios donde, dijo, existen autoridades con antecedentes penales o perfiles cuestionados. En ese contexto, destacó la atención específica a Chignahuapan, localidad que hace un año era considerada uno de los principales puntos de riesgo en el estado.
El secretario explicó que, tras la intervención del Consejo Municipal y posteriormente con la coordinación establecida con el gobierno electo tras las elecciones extraordinarias, se ha observado una reducción importante en la incidencia delictiva. Añadió que la presencia de corporaciones resulta clave para mantener condiciones de tranquilidad, aunque reiteró que el esfuerzo deberá sostenerse en las zonas con mayores problemas.
Como parte del reforzamiento operativo, anunció que la estrategia contará con el apoyo de casi 300 nuevos elementos que se graduaron el 26 de diciembre. Detalló que este contingente permitirá enviar más personal a áreas consideradas críticas, como Ahuazotepec, además de incrementar patrullajes y una presencia preventiva en la Sierra Norte. También mencionó que se busca fortalecer la coordinación interinstitucional, en particular con la Secretaría de Gobernación.
Sánchez González sostuvo que el objetivo es recuperar espacios públicos y mejorar la seguridad ciudadana mediante trabajo conjunto entre los tres niveles de gobierno, con énfasis en regiones donde la delincuencia organizada ha intentado instalarse desde hace años.
En días recientes, el gobernador Alejandro Armenta Mier señaló que el desmantelamiento de vehículos robados en la entidad no se limita a delitos de carácter común, sino que operaría con “permiso” y presunta complicidad de municipios ubicados en la zona conocida como el “triángulo rojo”. En sus declaraciones, mencionó a Esperanza, Ciudad Serdán, Tecamachalco, Palmar de Bravo y Quecholac.