Petróleos Mexicanos (Pemex) se prepara para firmar el próximo 19 de diciembre los primeros cinco contratos mixtos con compañías privadas, con el objetivo de incrementar la producción de petróleo y gas, de acuerdo con un documento interno citado por El Financiero. Las empresas seleccionadas son Consorcio Petrolero 5M del Golfo (C5M), Geolis, CESIGSA y Petrolera Miahuapan.
El primer contrato corresponde al área Tamaulipas Constituciones, en la región Tampico-Misantla, donde la firma mexicana C5M resultó adjudicataria. En este acuerdo, Pemex conservará una participación de 80 por ciento y recibirá un bono por 5.150 millones de dólares. El plan de desarrollo prevé que en los próximos 20 años se recuperen 78.8 millones de barriles de hidrocarburos y 96.1 mil millones de pies cúbicos de gas.
El segundo contrato contempla el campo Cuervito, en la Cuenca de Burgos, que será operado de manera conjunta por Pemex y la empresa mexicana Geolis. En este proyecto, la estatal tendrá 46 por ciento de participación y accederá a un bono por 5.711 millones de dólares. La expectativa es obtener 244.8 mil millones de pies cúbicos de gas en un horizonte de dos décadas.
El tercer acuerdo hace referencia al área Tupilco Terciario, asignada a la compañía CESIGSA. En este caso, Pemex mantendrá 64 por ciento de participación y recibiría un bono por 3 millones de dólares. La proyección hacia 2034 estima la recuperación de 6.8 millones de barriles de hidrocarburos y 3.2 mil millones de pies cúbicos de gas.
Para el cuarto contrato, la petrolera mexicana tendrá 84 por ciento de participación en el proyecto Sini-Caparroso, también en asociación con C5M. Pemex, dirigida por Víctor Rodríguez Padilla, obtendría un bono de 25.2 millones de dólares, el monto más alto de esta ronda. El documento interno calcula que en los próximos 20 años podrían extraerse 28.6 millones de barriles de hidrocarburos y 72.4 mil millones de pies cúbicos de gas.
El quinto contrato mixto corresponde al área Agua Fría, donde Pemex trabajará junto con Petrolera Miahuapan. En este caso, la empresa productiva del Estado tendrá 48 por ciento de participación y un bono potencial de 10.7 millones de dólares. El proyecto contempla la posibilidad de alcanzar 128.9 millones de barriles de hidrocarburos y 201.5 mil millones de pies cúbicos de gas en las próximas dos décadas.
En total, los cinco contratos implican bonos acumulados por 49.84 millones de dólares para Pemex, además de la participación accionaria en cada uno de los proyectos.
Consultada sobre estos acuerdos, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló en su conferencia matutina que la participación privada en el sector petrolero no se eliminará, pero tendrá características distintas a las rondas de licitación realizadas a partir de 2014, que, dijo, “solo sirvieron para especular”.
Sheinbaum sostuvo que, tras el endeudamiento acumulado por Pemex durante el periodo neoliberal, la prioridad es reducir esos pasivos antes de volver a utilizar la deuda de la empresa como instrumento de desarrollo. Afirmó que se permitirá la inversión mixta siempre que los contratos resulten favorables para el país y no reproduzcan esquemas que, en sus palabras, eran “leoninos” y privilegiaban a los privados “a costa del recurso público”.
El Financiero buscó a Pemex para conocer su posición sobre los contratos mixtos y la asignación de las áreas, pero la empresa respondió que dará a conocer la información a través de sus canales oficiales cuando lo considere pertinente.