El mercado de la NFL vivió un giro inesperado: Micah Parsons deja a los Cowboys para convertirse en jugador de los Green Bay Packers, firmando un contrato de 188 millones de dólares, con 136 garantizados, el más alto para un defensivo en la historia de la liga.
El movimiento reconfigura la temporada: los Packers suman a un talento generacional para potenciar su defensiva junto a Rashan Gary, mientras que Dallas pierde a su líder en capturas y símbolo de la unidad defensiva. A cambio, los Vaqueros recibieron dos selecciones de primera ronda y al tackle Kenny Clark, con la mira puesta en reconstruir su futuro inmediato.
El primer gran examen de esta nueva era será el 28 de septiembre, cuando Parsons regrese a Dallas con el uniforme de Green Bay, en un duelo que promete ser uno de los más intensos del calendario 2025.