Japón y Estados Unidos han dado un paso histórico en su relación bilateral con la presentación de un nuevo paquete de proyectos empresariales valorado en 73 mil millones de dólares. Este anuncio se produjo tras el encuentro en la Oficina Oval entre la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y el presidente estadounidense, Donald Trump. El acuerdo se centra principalmente en el sector energético e incluye la construcción de reactores nucleares modulares pequeños (SMR) en los estados de Tennessee y Alabama, un proyecto liderado por GE Vernova Inc. y Hitachi Ltd. que se estima costará cerca de 40 mil millones de dólares. Además de la apuesta nuclear, el plan contempla nuevas instalaciones de generación de gas natural en Pensilvania y Texas, reforzando la infraestructura energética de la nación norteamericana frente al crecimiento de la demanda eléctrica global.
Este segundo lote de inversiones forma parte del compromiso masivo de 550 mil millones de dólares que Tokio asumió el año pasado para asegurar el alivio de los aranceles impuestos por la administración Trump. A pesar de que la Corte Suprema de Estados Unidos invalidó recientemente los aranceles generalizados de la administración, el gobierno japonés ha decidido mantener los términos del pacto comercial alcanzado en julio pasado. Según la primera ministra Takaichi, esta inversión en fuentes de energía estables y de próxima generación es de suma importancia dada la situación actual en el Medio Oriente. Estos proyectos se suman a los 36 mil millones de dólares anunciados en febrero, que incluían una planta de gas en Ohio diseñada para alimentar centros de datos de inteligencia artificial y una terminal de exportación de crudo en Texas.
En paralelo a los acuerdos energéticos, ambos países firmaron un plan de acción estratégico para reducir la dependencia de China en el mercado de minerales críticos y tierras raras. La alianza busca establecer un marco comercial plurilateral que asegure cadenas de suministro resilientes frente a posibles acciones de «coacción económica». Como parte de este esfuerzo, se firmó un memorando de entendimiento para la exploración conjunta de recursos minerales en aguas profundas. Este grupo de trabajo compartirá información sobre el exitoso proyecto japonés cerca de la isla Minamitori, donde recientemente se logró recolectar lodo con elementos de tierras raras a más de 5,600 metros de profundidad, marcando un avance tecnológico significativo en la búsqueda de autonomía de recursos esenciales para la seguridad nacional y tecnológica.