Atlacomulco, Méx.— Un día después del trágico accidente entre un autobús de pasajeros y un tren, ocurrido en la carretera federal Atlacomulco–Maravatío, que dejó un saldo de diez personas fallecidas y más de 50 heridas, autoridades municipales iniciaron la instalación de plumas de seguridad en el paso ferroviario donde no existía señalización previa.
“El día de hoy se están poniendo las plumas y hoy empezaron a las 7 de la mañana”, informó José Emmanuel Pérez, secretario del Ayuntamiento de Atlacomulco, quien confirmó que esta medida responde a la urgente necesidad de prevenir nuevos percances en una zona considerada de alto riesgo.
El funcionario reconoció que no existían señalizaciones adecuadas en el cruce, una omisión que, según indicó, corresponde corregir a la empresa ferroviaria responsable. “Esto es a partir de la empresa ferroviaria, que es la responsable; ya de ahí nosotros no tendríamos algo más que opinar”, puntualizó.
Ante el impacto social de la tragedia, el funcionario del Ayuntamiento de Atlacomulco también anunció el inicio de una campaña de orden vial a nivel municipal, con el objetivo de reforzar la cultura de prevención entre automovilistas y operadores de transporte público.
Mientras tanto, la solidaridad de la comunidad ha sido notable: a través de redes sociales, habitantes de Atlacomulco, San Felipe del Progreso, San José del Rincón y Jocotitlán —de donde provenían la mayoría de las víctimas— se han organizado para ofrecer traslados, alimentos y apoyo psicológico a los familiares y sobrevivientes del accidente, cuyo destino final era la Ciudad de México.