La inflación general en México se moderó en diciembre de 2025 más de lo anticipado por los analistas y alcanzó su nivel anual más bajo desde 2020, de acuerdo con los datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Al cierre del año, la variación anual de los precios al consumidor se ubicó en 3.69%, por debajo de la expectativa de 3.8% frente a diciembre de 2024. Este resultado representa la lectura más baja para un fin de año desde 2020, cuando la inflación fue de 3.15%, y se mantiene dentro del rango de variabilidad fijado por el Banco de México (3% +/- un punto porcentual).
En términos mensuales, el INPC aumentó 0.23% respecto a noviembre, lo que constituyó la inflación más baja para un mes de diciembre desde 2012, cuando se registró un incremento de la misma magnitud.
El índice subyacente —que excluye energéticos y agropecuarios y sirve como referencia de la trayectoria de los precios en el mediano y largo plazo— cerró 2025 con una variación anual de 4.33%, aún por encima del objetivo de estabilidad de precios del banco central. Se trata del nivel más alto desde 2023, cuando este componente se situó en 5.09% anual.
Al interior de la subyacente, las mayores presiones provienen de la educación, con un aumento anual de 5.82%; de los rubros de alimentos, bebidas y tabaco, con 5.22%; y de otros servicios —como loncherías, fondas, taquerías, restaurantes, telefonía móvil, mantenimiento de automóvil, consulta médica y paquetes turísticos— que avanzaron 5.11%. Todos estos grupos superaron el 5% y quedaron claramente por encima de la inflación general.
Por su parte, el índice no subyacente, que incorpora productos agropecuarios y energéticos, se desaceleró a 1.61% anual, desde 1.73% en noviembre, y marcó su mejor registro desde 2020, cuando fue de 1.18%. Esta moderación se explicó en buena medida por el comportamiento de frutas y verduras, cuyo nivel de precios cayó 5.62% anual, apoyado en un año sin sequías generalizadas en el país.
En conjunto, la inflación de 2025 estuvo contenida por los precios volátiles de los productos agropecuarios, que mostraron disminuciones a lo largo del año. En contraste, las mercancías alimenticias y los servicios vinculados con el consumo de alimentos fuera del hogar se mantuvieron resistentes a una baja más rápida, contribuyendo a que la inflación subyacente se mantenga por encima de la meta.
Analistas del sector consideran que aún existe espacio para que el Banco de México realice recortes adicionales en su tasa de referencia, actualmente ubicada en 7%. No obstante, advierten que la dinámica de la inflación subyacente —sobre la que incide directamente la política monetaria— sigue siendo más lenta de lo deseable en su proceso de descenso.
En el ámbito de precios al productor, el Índice Nacional de Precios Productor (INPP) total, que mide la evolución de una canasta de bienes y servicios representativa de la producción nacional para consumo interno y exportación, incluido el petróleo, aumentó 0.47% a tasa mensual y 2.06% a tasa anual en diciembre de 2025. En el mismo mes de 2024, este indicador había mostrado variaciones de 0.77% mensual y 7.45% anual.
El índice de mercancías y servicios de uso intermedio, también considerando el petróleo, registró un incremento mensual de 0.48% y de 1.41% anual. Un año antes, en diciembre de 2024, las variaciones correspondientes habían sido de 1.28% y 8.51%, respectivamente.
En cuanto al índice de mercancías y servicios finales, incluido petróleo, el aumento fue de 0.46% mensual y 2.33% anual. En diciembre de 2024, dicho componente había avanzado 0.57% a tasa mensual y 7.05% en su comparación anual. Estas cifras muestran una clara moderación de las presiones de costos en comparación con el año previo.