En una acción orientada a blindar el desarrollo de la próxima justa mundialista, el Gobierno de México presentó el Plan Kukulkán, un andamiaje institucional diseñado para coordinar esfuerzos de seguridad entre los tres niveles de gobierno y organismos internacionales. El anuncio se realizó desde Zapopan, Jalisco, donde se precisó que el objetivo primordial es asegurar la integridad de los millones de asistentes, así como de las delegaciones deportivas que se darán cita en territorio nacional.
La implementación de este plan recae en la colaboración de más de 20 dependencias de la administración pública federal, las cuales trabajarán de forma articulada con las autoridades locales de las tres sedes principales: Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León. Asimismo, la estrategia incluye mecanismos de cooperación técnica y de intercambio de información con la FIFA y las autoridades de Estados Unidos y Canadá, socios coorganizadores del torneo.
A nivel operativo, el despliegue se estructurará a través de tres fuerzas de tarea conjunta, asignadas específicamente a cada una de las ciudades sede. Además, se han establecido siete agrupamientos destinados a las sedes alternas donde se concentrarán los equipos para sus entrenamientos, junto con tres unidades especializadas en defensa aérea. Este despliegue no se limitará a los recintos deportivos, sino que abarcará puntos neurálgicos de movilidad como aeropuertos, vialidades principales y zonas hoteleras.
La visión del Estado mexicano frente a este evento deportivo contempla un doble desafío: proyectar una imagen de organización y fiabilidad ante la comunidad internacional, y neutralizar cualquier factor de riesgo que pudiera vulnerar la seguridad nacional. Para ello, se han programado ejercicios de planeación, simulacros a escala real y la activación de sistemas de monitoreo y alerta temprana de manera permanente.
Finalmente, el Ejecutivo Federal destacó que la planeación ha sido validada recientemente por representantes de la FIFA, quienes revisaron los protocolos de movilidad, inteligencia y logística. Esta colaboración se profundizará mediante un entendimiento previo con el gobierno estadounidense, centrado en el intercambio de inteligencia y la operatividad coordinada, respetando la jurisdicción territorial de cada país para garantizar un entorno seguro durante toda la competencia.