En una medida preventiva para enfrentar la volatilidad energética global, el Gobierno de México y diversas asociaciones de empresarios gasolineros alcanzaron un acuerdo nacional para reducir temporalmente el precio del diésel. Este anuncio, emitido la noche de este martes 31 de marzo de 2026, surge como una estrategia de contención ante la crisis generada por la guerra en Medio Oriente, la cual ha provocado un incremento sostenido en los precios internacionales del petróleo y sus derivados.
La política se basa en un esquema de colaboración voluntaria entre las autoridades federales y el sector privado. El objetivo primordial es proteger la economía de las familias mexicanas y evitar un efecto inflacionario en el transporte de mercancías y productos básicos. La estrategia contempla una coordinación estrecha con dependencias gubernamentales para garantizar que el beneficio llegue efectivamente al consumidor final en las estaciones de servicio de todo el país.
Sin embargo, las autoridades precisaron que la aplicación de esta reducción no será uniforme ni inmediata en todos los puntos de venta, ya que su viabilidad técnica dependerá de cuatro factores operativos fundamentales:
- Niveles de inventario: Disponibilidad actual de combustible en las terminales.
- Logística de distribución: Costos y tiempos de traslado a las diferentes regiones.
- Costos en terminales de almacenamiento.
- Estímulos fiscales: La aplicación estratégica del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para amortiguar los precios.
El comunicado oficial subraya que esta medida se mantendrá vigente mientras las condiciones de la crisis energética lo requieran. Ambas partes se comprometieron a mantener sesiones de trabajo permanentes para evaluar la evolución del mercado internacional y ajustar los mecanismos de apoyo, reafirmando el compromiso de priorizar la estabilidad económica nacional frente a los desafíos geopolíticos actuales.