La mañana de este viernes 20 de marzo de 2026, una explosión provocada por la acumulación de gas sacudió al municipio de Coacalco, dejando un saldo de ocho personas lesionadas y daños materiales considerables en la zona de La Magdalena Huizachitla. El incidente ocurrió alrededor de las 8:30 horas en una vivienda ubicada en la calle La Magdalena, esquina con la calle Monterrey, donde presuntamente una fuga en un tanque estacionario de 300 litros originó el estallido. La magnitud del evento fue tal que la vivienda principal sufrió un colapso parcial en el techo y las bardas, mientras que la onda expansiva afectó a otras cinco casas y tres vehículos en un radio de 250 metros.
Elementos de Protección Civil de Coacalco y del municipio vecino de Ecatepec, junto con el cuerpo de bomberos, acudieron de inmediato al sitio para realizar el desalojo de los residentes perimetrales y comenzar las labores de remoción de escombros. Entre los lesionados identificados se encuentran Raúl de 30 años, Juan José de 76, Margarita de 22, Ana Luisa de 36, María del Carmen de 63, Margarita de 58, José Jesús de 44 y Pedro, quienes presentan diversos grados de quemaduras y traumatismos derivados del siniestro. Debido a la gravedad de sus heridas, Ana Luisa y Juan José fueron trasladados inicialmente al Hospital No. 98 del IMSS y posteriormente llevados vía aérea por el Agrupamiento Relámpagos hacia el Hospital Magdalena de las Salinas en la Ciudad de México para recibir atención especializada.
Más allá de la atención a las víctimas humanas, el Centro de Atención y Bienestar Animal de Coacalco reportó el rescate exitoso de dos caninos que se encontraban dentro del predio afectado al momento del desastre. Con apoyo de los bomberos, uno de los perros fue extraído de entre las estructuras colapsadas, mientras que el segundo fue localizado en las inmediaciones exteriores del inmueble. Ambos animales fueron trasladados a instalaciones municipales para su valoración médica y recuperación, con el compromiso de ser devueltos a sus dueños una vez que su estado de salud lo permita. Las autoridades locales mantienen acordonada la zona mientras concluyen los peritajes definitivos para garantizar la seguridad estructural de las viviendas aledañas.