Este martes 31 de marzo de 2026, el Tribunal Supremo de Estados Unidos emitió un fallo que debilita significativamente las protecciones para menores LGTBIQ+. Por una mayoría aplastante de ocho votos contra uno, el alto tribunal dio la razón a la terapeuta cristiana Kaley Chiles, quien impugnó la ley de Colorado que prohibía a los profesionales de la salud mental realizar terapias de conversión. Según los magistrados, dicha prohibición constituye una intromisión en el derecho a la libertad de expresión protegido por la Primera Enmienda.
El magistrado Neil Gorsuch, actuando como portavoz de la mayoría conservadora (y sumando a dos de los tres jueces liberales), escribió que la Constitución funciona como un «escudo contra cualquier intento de imponer la ortodoxia en el pensamiento». La Corte determinó que, al tratarse de terapia verbal, el estado no estaba regulando una «conducta profesional», sino el contenido del discurso del consejero. Aunque el fallo deja la puerta abierta para prohibir intervenciones físicas aversivas, protege el derecho de los terapeutas a intentar cambiar la orientación sexual o identidad de género de sus pacientes a través de la palabra, siempre que se base en sus creencias.
«La Primera Enmienda se erige como un escudo contra cualquier intento de imponer la ortodoxia en el pensamiento o en el discurso en este país», sentenció Gorsuch.