Por instrucción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y de la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, el jueves 18 de diciembre de 2025 se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto que declara de utilidad pública la recuperación de más de 9 hectáreas de un predio privado ubicado dentro de la poligonal de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Toniná, en el municipio de Ocosingo, Chiapas.
La determinación responde a una solicitud del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), presentada en el ámbito de sus atribuciones, para que se realizaran las gestiones necesarias a fin de adquirir dicha superficie. El objetivo es garantizar el libre tránsito de las y los visitantes al sitio patrimonial y asegurar un manejo adecuado del área arqueológica.
Con esta medida se busca reforzar la investigación, conservación, protección técnica y legal, así como la difusión de uno de los asentamientos prehispánicos más relevantes del país, conocido en la antigüedad como Po o Popo, de acuerdo con las inscripciones jeroglíficas halladas en el lugar. La secretaria de Cultura consideró que la decisión, que devuelve la titularidad de este espacio al pueblo de Chiapas, representa un acto de justicia histórica y de reconocimiento a la memoria e identidad colectivas.
Toniná está catalogado como uno de los principales centros ceremoniales mayas de Mesoamérica, sobresaliente por su arquitectura compleja, su trazo urbano de fuerte componente vertical y la riqueza de sus esculturas y símbolos. Su periodo de mayor esplendor se ubica entre los siglos VII y IX, y se cuenta con registro escrito de su existencia desde finales del siglo VI; la primera fecha calendárica identificada en la zona corresponde al año 593.
La zona arqueológica permanece cerrada al público desde septiembre de 2023, por lo que su próxima reapertura tendrá también un efecto favorable en las comunidades vecinas, al preparar el terreno para un aprovechamiento socialmente responsable del patrimonio cultural mediante proyectos de turismo sostenible.
El decreto también subraya la importancia de que las comunidades originarias aledañas puedan continuar realizando ceremonias y rituales vinculados a su cosmovisión, que establecen un lazo entre sus ancestros y el sitio. Habitantes de la región acuden a Toniná para hacer peticiones durante las temporadas de lluvia y cosecha, prácticas que se verán resguardadas con esta decisión.
De esta forma, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, en coordinación con la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, el gobierno de Chiapas y el INAH, consolida un esfuerzo institucional que busca asegurar la protección de Toniná y dejar un legado sólido en materia de preservación del patrimonio para las generaciones futuras.