Con el arranque de 2026, el gasto cotidiano de las familias en Puebla enfrenta una presión adicional por el aumento en distintos productos de la canasta básica. En mercados de la entidad se reportan incrementos de entre 10 y 20 pesos en artículos de consumo frecuente, lo que ha reducido el poder de compra y limita la cantidad de alimentos que pueden adquirirse con el mismo presupuesto.
El ajuste de precios impacta particularmente a rubros como carnes, frutas y verduras, que suelen formar parte de las compras regulares del hogar. En la práctica, esto se traduce en que el gasto destinado a alimentación rinde menos, al encarecerse insumos que son parte del consumo diario y que, por su naturaleza, suelen reponerse de manera constante.
El efecto inmediato resulta en un menor margen para cubrir el resto de necesidades del hogar, al destinarse más recursos monetarios a los mismos productos o a cantidades similares.