La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación intensificó este miércoles sus movilizaciones en la Ciudad de México y diversas entidades del país, luego de que las mesas de diálogo con el gobierno federal concluyeran sin acuerdos. La principal exigencia del magisterio disidente es concretar una reunión directa con la presidenta Claudia Sheinbaum para abordar, entre otros temas, la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, acusando que las actuales autoridades de Gobernación y Educación no han dado respuesta a sus demandas.
El punto de mayor tensión durante la jornada se registró en las inmediaciones de la Secretaría de Educación Pública, ubicadas sobre Avenida Universidad en la alcaldía Benito Juárez. Ahí, contingentes de maestros provenientes de Guerrero vandalizaron y derribaron las vallas de seguridad utilizando postes como arietes para irrumpir en las instalaciones. Estos disturbios derivaron en un enfrentamiento con elementos de seguridad, dejando como saldo a un policía descalabrado y a una oficial que perdió el conocimiento, mientras las autoridades capitalinas respondieron con gas disuasivo para contener a los inconformes.
A la par de estos hechos, la capital del país sufrió un severo caos vial debido a los múltiples bloqueos orquestados por el magisterio en vialidades clave como Bucareli, Paseo de la Reforma, Arcos de Belén y el Centro Histórico. Las afectaciones en el primer cuadro de la ciudad han encendido las alertas del sector comercial, pues se estima que los plantones impactan negativamente a unos diez mil negocios en la víspera del arranque de la Copa del Mundo 2026. Incluso, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tuvo que emitir alertas preventivas y reforzar su seguridad ante el riesgo de bloqueos en sus accesos.
La huelga nacional también tuvo eco en otros estados de la república. En Chiapas y Oaxaca, los docentes tomaron diversas casetas de peaje para pedir aportaciones voluntarias y financiar su movimiento, además de amenazar con bloquear una planta de distribución de Pemex. Por su parte, en Sonora se registraron marchas en al menos seis municipios, mientras que en Baja California la gobernadora Marina del Pilar optó por instalar una mesa de diálogo pacífico con los representantes magisteriales de la entidad.
Pese a los actos de vandalismo y el colapso vial, las secretarías de Gobernación, Educación Pública y el ISSSTE emitieron un pronunciamiento conjunto condenando la violencia, pero reiterando su disposición para mantener abiertos los canales institucionales. Sin embargo, la dirigencia de la CNTE advirtió que la cerrazón gubernamental para agendar el encuentro con la titular del Ejecutivo los obligará a redireccionar y radicalizar sus planes de acción en los próximos días.